Balance del primer cuatrimestre.
Balance del primer cuatrimestre.
Entre enero y abril el Senasa registró una caída del 12 por ciento en volumen y del 14 por ciento en montos. Preocupación en el sector por la baja de precios que, más allá de calamar y langostino, está empezando a afectar a merluza y otros pescados blancos.
Durante el primer cuatrimestre del año, las exportaciones de pescados y mariscos certificadas por el Senasa sufrieron una baja considerable respecto al mismo período de 2007.
Teniendo en cuenta que hasta abril la industria envió 132.849 toneladas por 261,3 millones de dólares, la caída alcanza el 12 por ciento en términos de volumen y del 14 por ciento en montos.
La diferencia negativa interanual se ubica entonces en 18.844 toneladas y 41,7 millones, sumado un elemento de preocupación al sector a la hora de analizar una coyuntura de por sí compleja.
El cuadro de especies aparece encabezado por merluza hubbsi, mediante la venta de 40.515 toneladas equivalentes a 97,6 millones; es decir, el 37 por ciento de las divisas generadas.
Detrás, aparecen calamar (35.089 t. por 31 millones), langostino (3.059 t. por 21,1 millones), merluza de cola (10.209 t. por 18 millones) y anchoíta (9.190 t. por 15,5 millones).
Luego siguen: abadejo (2.527 t. por 10,5 millones), vieira (2.277 por 9,5 millones), lenguado (1.312 t. por 5,7 millones), pez palo (1.847 t. por 4,8 millones) y aletas de raya (2.047 t. por 4,8 millones), entre otras.
DIVERSAS CAUSAS
Al momento de explicar el retroceso de los números a nadie se le escapa la problemática de un mercado internacional retraído en combinación con variables de captura “desfavorables”.
Por caso, si bien langostino y calamar presentan buenos volúmenes de descarga, la demanda continúa siendo escasa y a precios bajos, considerando la media de los últimos años.
Por otra parte, también se están registrando ciertos problemas a la hora de colocar con razonable rentabilidad otros recursos, como la “hubbsi”, y el resto de los llamados pescados blancos.
“Estas especies que nos defendían la ecuación económica hoy están empezando a entrar en crisis”, alertó Oscar Fortunato, directivo del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (Cepa).
En ese marco, propuso: “Es hora de que el sector público y privado comiencen a pensar una política de exportaciones que contemple la seriedad del problema”.
Una de las medidas que impulsan desde Cepa tiene que ver con la necesidad de reducir los cada vez más elevados costos internos mediante la quita de aranceles a la importación de insumos básicos y repuestos.
30/05/08
EL CHUBUT
