Indonesia, el Estrecho de Malaca y las costas de Somalia son los lugares más vulnerables.
Indonesia, el Estrecho de Malaca y las costas de Somalia son los lugares más vulnerables.
La realidad es que la piratería está floreciendo desde Sumatra a Somalia, y los piratas modernos están lejos de ser los pícaros encantadores que llenan las películas de aventura, como la película Piratas del Caribe: El cofre de la muerte. ‘‘No hay nada romántico ni ideal en la piratería’’, expresó el Capitán Pottengal Mukundan, director de la Oficina Marítima Internacional (OMI; International Maritime Bureau IMB), con base en Londres, Inglaterra. ‘‘Es gente despiadada y armada que ataca a aquellos que son más débiles’’.
La OMC en París, es la división francesa de la Organización Mundial del Comercio, la cual combate todo tipo de crimen y negligencia asociada con el comercio. De acuerdo a sus estadísticas los ataques piratas alrededor del mundo se han triplicado en la última década. Por ejemplo, en el 2003 ocurrieron 445 ataques, o intentos de, en los cuales murieron 16 personas; en los primeros tres meses del 2006 hubo 61 ataques exitosos, comparados con los 56 incidentes que ocurrieron en el mismo periodo el año pasado; al menos 63 personas han sido tomadas como rehenes este año, el doble de los que fueron tomados en el mismo periodo el año pasado.
Las aguas más peligrosas del mundo
De acuerdo a la OMI, los piratas modernos atacan principalmente a los buques de carga, pero también lo hacen con los de pesca. Los piratas más viles pueden no interesarse en la carga que se transporta; se suben al buque y detienen a la tripulación hasta que logran robar grandes cantidades de efectivo que muchos barcos llevan para la nómina y las tarifas portuarias. Por el contrario, los piratas más sofisticados son miembros de bandas organizadas que pueden destituir al capitán para dirigir los barcos y además detener a la tripulación para cobrar un rescate. En algunos casos, los piratas han forzado a la tripulación a salir del buque para después dirigirse hacia algún puerto, donde pintan la nave y le dan una nueva identidad a través de papeles falsos.
Otro tipo de ataque se realiza en un esfuerzo coordinado entre varios botes para atacar a un solo buque. ‘‘Un barco puede atacar desde el frente’’, explica Mukundan. ‘‘Mientras que el puente de mando trata de evitar el choque, otros dos botes se acercan por atrás y los piratas se suben al barco’’.
Según la OMI, las aguas alrededor de Indonesia siguen siendo las más peligrosas del mundo, con 19 ataques en los primeros tres meses del año. Este territorio se encuentra entre los más traficados alrededor del mundo, y las bandas de crimen organizado dominan varias de sus partes. ‘‘Indonesia representa el 25 a 30 por ciento de los ataques’’, dice Mukundan.
Muchos de los ataques ocurren mientras los barcos disminuyen la velocidad para navegar por estrechos, por ejemplo el Estrecho de Malaca; un fragmento de agua entre Malasia occidental y la isla indonesa de Sumatra. Al reducir la velocidad, los barcos son más vulnerables a ser sorprendidos y atacados por hombres armados que viajan en lanchas.
Hasta hace poco, ningún ataque había ocurrido en el Estrecho de Malaca. Pero en la última semana, tres barcos fueron atacados en el área. Dos de ellos trasportaban comida de parte de las Naciones Unidas para ayudar a Aceh, una ciudad indonesa que todavía sufre las consecuencias del tsunami de diciembre del 2004.
Parece que el combate a la piratería, por parte de las autoridades indonesas, está dando resultado. Hasta ahora, la Marina indonesa ha arrestado a varias bandas de piratas por medio de numerosas acciones de combate. ‘‘Todavía falta ver si la situación en el Estrecho de Malaca mejora a largo plazo’’, agregó Mukundan.
Piratas de Somalia
Si la situación ha mejorado un poco en Indonesia, ha empeorado en las aguas que rodean Somalia. El país, situado en la costa africana Este, es testigo de como los ataques se han incrementado de 1 en el 2004 a 19 en el 2005.
El New York Times reportó que en junio del año pasado un barco llamado Semlow transportaba arroz al noroeste de Somalia, como parte del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, cuando un grupo de piratas armados lo atacaron a media noche. La tripulación, conformada por diez hombres, se convirtió en rehén por 101 días antes de ser puestos en libertad en octubre. ‘‘Estos piratas son mucho peor que aquellos de los libros de historia’’, declaró uno de los tripulantes, Juma Muita, al periódico. ‘‘Los piratas somalíes están mejor armados, y exigen un rescate aparte de nuestras mercancías’’.
En otro incidente ocurrido en Somalia, los piratas engañaron a un barco cerca de la costa al disparar bengalas de auxilio. Y a finales del año pasado, un lujoso crucero, que llevaba aproximadamente 300 turistas, fue atacado por pistoleros somalíes que viajaban en lanchas de motor. Aunque los piratas atacaron al crucero con pistolas automáticas y granadas no pudieron embarcar.
‘‘Vacío en el fortalecimiento de la ley’’
Peor aún, algunos de los grupos privados que se comprometen a luchar en contra de la piratería se encuentran inmersos en ella. Uno de estos grupos, que se hace llamar National Volunteer Guard (Guardia Nacional Voluntaria), intercepta a los barcos más pequeños y a los buques pesqueros en el sur de Somalia. Otro grupo similar opera alrededor de la capital de Mogadishu, conocido como la Marina Somalí.
El problema es tan grave que la OMI le envía señales diarias a los barcos para que se mantengan al menos a 332 kilómetros alejados de la costa somalí. Mukundan explica que los piratas buscan atacar a los barcos dentro de los 19 kilómetros fuera de la costa de Somalia, pues los criminales saben que ningún barco de rescate de otro país puede, de manera legal, seguirlos más allá de esa frontera.
Sin embargo, de acuerdo al New York Times, la Marina de los Estados Unidos comenzó recientemente a patrullar las aguas internacionales de Somalia como parte de sus actividades antiterroristas en la región.
En enero, el buque estadounidense Winston S. Churchill, interceptó un barco indio lejos de la costa somalí. Unos días antes el barco había sido secuestrado clandestinamente por piratas y estaba funcionando como base para ataques. Los piratas se pusieron en custodia y se transfirieron a Kenya, donde están siendo juzgados. Según se informa, su abogado afirma que los clientes son simples pescadores que quedaron varados en el mar, por lo que buscaron la ayuda del barco indio.
(National Geogrphic)
07/03/07
ESMAS.COM

