La OIT adopta nueva normativa para mejorar las condiciones de millones de trabajadores en el sector de la pesca

Una nueva normativa laboral internacional, diseñada para mejorar las condiciones de unos 30 millones de hombres y mujeres que trabajan en el sector pesquero mundial, fue adoptada hoy en la 96ª Conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Una nueva normativa laboral internacional, diseñada para mejorar las condiciones de unos 30 millones de hombres y mujeres que trabajan en el sector pesquero mundial, fue adoptada hoy en la 96ª Conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

GINEBRA (Noticias de la OIT) –“La pesca es un modo de vida único. Este nuevo Convenio refleja esa singularidad, pero además responde a las demandas de la globalización en un sector en constante expansión que expone a mujeres y hombres a situaciones peligrosas y privaciones”, dijo el capitán Nigel Campbell, de Sudáfrica, quien presidió la Comisión de la Conferencia encargada de preparar la versión final del Convenio.

El nuevo Convenio de la OIT, que llevará el número 188, fue adoptado por delegados de gobiernos, trabajadores y empleadores que asisten a la Conferencia Internacional del Trabajo con 437 votos a favor, 2 votos en contra, y 22 abstenciones.

Este Convenio sobre el trabajo en el sector pesquero, 2007 (Num.188), y su correspondiente entrará en vigor cuando sean ratificados por 10 de los 180 Estados Miembros de la OIT, si al menos ocho son Estados costeros. Su correspondiente Recomendación (Num.199) también fue adoptada este jueves con 443 votos a favor, 0 en contra y 19 abstenciones.

Estas nuevas normas contienen disposiciones diseñadas para garantizar que los trabajadores en el sector de la pescan cuenten con:

• mejoras en la salud y seguridad ocupacional y atención médica en el mar, incluyendo atención en tierra;
• el tiempo de descanso necesario para preservar su salud y seguridad;
• la protección que brinda un acuerdo de trabajo; y
• la misma cobertura de seguridad social que tienen otros trabajadores.

Las disposiciones también tienen como objetivo garantizar que los buques pesqueros sean construidos y mantenidos de manera tal que los trabajadores cuenten con condiciones de vida adecuadas para las largas temporadas que suelen pasar en el mar.

El Convenio crea un mecanismo para garantizar el cumplimiento y aplicación de sus disposiciones por los Estados, y contempla inspecciones en puertos extranjeros para busques pesqueros grandes que realizan largas travesías para controlar que los trabajadores no estén sometidos a condiciones peligrosas para su salud y seguridad. El objetivo de esta última disposición es sacar de circulación buques operados en forma irresponsable en los cuales las condiciones de trabajo y de vida son inaceptables.

Por otra parte, el Convenio reconoce la posibilidad de que muchos países no cuenten con las instituciones o infraestructura para aplicar de inmediato todas sus disposiciones, e incluye un innovador mecanismo legal para que los estados lo puedan hacer en forma progresiva. El objetivo es promover la pronta ratificación por parte de los Estados y contar con un plan para lograr que eventualmente su cobertura se extienda a todos los trabajadores de la pesca. Se espera que este enfoque flexible y a la vez centrado en las necesidades del sector genere una serie de consultas al nivel nacional – en todos los países- con el objetivo de revisar o establecer leyes, regulaciones y otras medidas.

Un informe de la OIT sobre las condiciones de vida en el sector de la pesca (Nota 1) dice que hay diferencias importantes en el tamaño de los buques pesqueros y en las dimensiones de las diferentes operaciones de pesca en un mundo globalizado. Este informe consideró tanto las embarcaciones pequeñas que operan cerca de la costa por un tiempo limitado de tiempo, como los buques de hasta más de 140 metros de largo que trabajan durante meses en alta mar.

Hay trabajadores de este sector que reciben su pago, o parte de este, calculado en base a una participación en la captura, mientras que muchos otros trabajan por cuenta propia o son considerados como tales bajo las leyes nacionales, dice este informe.

Además indica que el trabajo en el sector de la pesca es uno de los más peligrosos, de acuerdo con las evidencias disponibles. Los riesgos surgen de la naturaleza de los mares, de la forma en que se realizan la captura y el procesamiento de pescado, y del esfuerzo contenido y con frecuencia extenuante derivado de la incertidumbre que suele estar asociada a la recolección de recursos marinos.

Tanto la pesca industrial como aquella a pequeña escala están sometidas a las fuerzas de la globalización, agrega este informe. Las capturas, que en una época se consumían localmente, ahora con frecuencia son procesadas y enviadas a restaurantes y consumidores de todo el mundo. Debido a la alta demanda, en algunas áreas los pescadores deben alejarse cada vez más para poder conseguir los recursos marinos (Nota 2).

Estos desafíos hacen que sea aún más relevante para pescadores, propietarios de buques, industrias relacionadas y consumidores, contar con una legislación laboral para el sector que proteja a quienes trabajan y contribuya a que sean ocupaciones resulten atractivas y sostenibles, según el informe.

“Las consultas a los gobiernos y a representantes de los propietarios de los buques pesqueros y a los trabajadores de la pesca fueron un elemento clave del Convenio y esto está reflejado en las disposiciones. De hecho, este acuerdo para lograr instrumentos que ofrezcan una protección laboral integral a los trabajadores de la pesca sólo fue posible gracias al diálogo entre representantes del sector”, dijo el capitán Campbell.

El Director General de la OIT, Juan Somavia, elogió a todos los que participaron en la discusión del nuevo Convenio (C.188), y destacó que hubo un extraordinario nivel de colaboración entre representantes de gobiernos, trabajadores y empleadores durante el proceso de redacción de los textos.

“La ampliación de la red de protección social y trabajo decente para los trabajadores de la pesca es importante para el compromiso de la OIT con la justicia social”, afirmó Somavia. “En el sector pesquero hay muchas personas que enfrentan riesgos extraordinarios e inesperados, a menudo trabajando durante largas horas para traer alimentos hasta nuestros mercados. Estos instrumentos ayudarán a protegerlos contra la explotación”.

El próximo paso tras la adopción del Convenio es que las autoridades de los Estados Miembros avancen hacia el proceso de ratificación.

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Nota 1 – Ver el capítulo I del informe V (1), Condiciones de trabajo en el sector pesquero, 92ª Conferencia Internacional del Trabajo, OIT, Ginebra, 2004.

Nota 2 – Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, las producción de las capturas mundiales de la pesca llegó a 95 millones de toneladas en 2004, con un valor estimado de primera venta de 84.900 millones de dólares.
 
14/06/07
OIT

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