Ayer los equipos técnicos se reunieron con los diputados. 15 años es el plazo establecido para el repago de la obra, a través de un contrato con CAMESA. En este se fija un valor de compra de energía tal que permita el pago del capital que se saldrá a buscar al mercado internacional. En ese plazo, el valor de venta de energía sería de 130 dólares el mega, en tanto que hoy, en el mercado general, se lo paga a 120 pesos.
Ayer los equipos técnicos se reunieron con los diputados. 15 años es el plazo establecido para el repago de la obra, a través de un contrato con CAMESA. En este se fija un valor de compra de energía tal que permita el pago del capital que se saldrá a buscar al mercado internacional. En ese plazo, el valor de venta de energía sería de 130 dólares el mega, en tanto que hoy, en el mercado general, se lo paga a 120 pesos.
Luego de las explicaciones técnicas formuladas ante los diputados, llegó el intercambio de preguntas y consultas de los legisladores hacia los representantes de Nación y provincia.
En ese marco, se aclaró que pese a lo dicho por el ministro de que la empresa ponía el 30% del valor de la obra, en realidad eso fue modificado y se fijó un valor de referencia, que en el caso de la UTE ganadora es de 500 millones de dólares, aproximadamente un 11% del costo total de la obra.
La gran duda, sobre todo de los diputados de la oposición, fue el papel que la provincia de Santa Cruz juega en este financiamiento, toda vez que el convenio firmado por Jaime Álvarez con los ministros De Vido y Boudou establece que Santa Cruz pondrá como contragarantías de los avales nacionales, las acreencias de la coparticipación federal hasta los 5 mil millones de dólares.
“La provincia pone el río que son hoy 700 mil litros por segundo para la generación de energía” dijo Alvarez ante esa consulta, al tiempo que se explicó que esos avales son a los fines de “lanzamientos de títulos al mercado” para lograr el financiamiento, algo que ya se hizo con varias obras energéticas nacionales “con buenos resultados”.
Se explicó así que en realidad la garantía de repago de esos títulos es “el contrato de abastecimiento que se firma con CAMESA para la compra de energía. “El valor que se fija es tal que permite, además de pagar los costos operativos, afrontar el pago del financiamiento adicional que hay que salir a buscar al mercado”, explicando ahí la razón de que CAMESA pagaría a la empresa hidroeléctrica que manejará las represas, 130 dólares el mega y no 120 pesos como en realidad es el costo habitual de esa unidad energética.
El vicepresidente de IMPSA señaló que a los valores de repago, “si usted vende unos 5 mil o 5.500 giga como se estima, a 130 dólares, hablamos de una recaudación anual de 700 millones de dólares” y recordó que la represa “es por cien años, por lo menos”.
A la observación del diputado Hallar de que ese valor será sólo mientras se paga el costo de la obra, los técnicos explicaron que “el costo de capital lo paga el contrato de abastecimiento que se establece por 15 años. El costo variable asociado a la operación y mantenimiento es de 3 a 5 dólares el mega, el precio que se pague por la energía es el que todas las centrales están cobrando, que es 120 pesos por mega, ¿cuánto saldrá de acá a 15 años? Dependerá de lo que se fije, en ese momento, dentro del marco regulatorio que exista en ese momento”, indicaron.
Como aclaración Hallar preguntó que si hoy las obras de las represas estuvieran pagadas, el valor por mega que pagaría CAMESA sería de 120 pesos, el representante del organismo le dijo que sí. De todas maneras ello implicaría un ingreso aproximado, anual, de 160 millones de dólares, una vez que la obra haya sido totalmente cancelada.
Impacto ambiental
El estudio de impacto ambiental, el primer paso de la obra antes de cualquier movimiento que se concrete “es lo primero que vamos a iniciar y creemos que la declaración nos puede llevar entre seis y ocho meses” dijo el vicepresidente de IMPSA en rueda de prensa.
El ejecutivo del consorcio que ganó la licitación señaló que piensan cumplir con el 70/30 establecido en el pliego para la contratación de mano de obra local, y para eso “pensamos capacitar a la gente. Una obra hidroeléctrica emplea todo el espectro laboral desde el menos hasta el ultra calificado, pensamos seguir el requerimiento del 70% pero pretendemos maximizarla, todo lo que pueda ser santacruceño, lo vamos a utilizar” sostuvo.
Rechazó que la obra, durante su construcción estimada en unos 8 años, pueda haber variaciones sustanciales del valor de obra, “están bien estudiadas, partimos de un anteproyecto básico e hicimos un estudio bien elaborado que deberán ser aprobados, pero no creemos que pueda haber alguna diferencia sustancial” indicó Valenti.
Críticas a la obra
Sobre las críticas de sobreprecios que, desde distintos sectores de la oposición, se lanzaron por las obras de las represas del río Santa Cruz, Valenti señaló que “críticas hay, muchas veces no fundamentadas y este es un caso. Yo creo que en los últimos seis u ocho meses no he escuchado nuevas críticas y es porque entiendo que tenían pistas cerradas. Porque este proyecto está saliendo 2500 dólares por kw, que es un valor sensato para este tipo de obra. Este proyecto produce 700 millones de dólares anuales para un valor de obra de 4 mil y pico, esos números solos indican que son económicamente sensatos”.
“Creo que los críticos han comenzado a entender que era una crítica errónea la que se hizo. La obra vale lo que vale y la necesidad de la misma se ha explicitado acá. La ecuación económica de este proyecto es bastante simple y hasta un lego lo puede entender” sostuvo el ejecutivo.
Aseguró que “IMPSA a la obra hidroeléctrica se la toma enserio” y recordó que la empresa argentina “hace obras en todo el mundo y cuando lo hacemos, es con toda la pasión que se requiere como especialistas que somos”.
En ese marco destacó “la experiencia y antecedentes”. Detallando que “en este momento estamos haciendo las turbinas Kaplan más grandes del mundo de 230 mw c/u cuando las de Cóndor Cliff y Barrancosa son de 100. Estamos haciendo Bello monte en Brasil de 626 megas cuando estas son de 190. Después hemos hecho obras hidroeléctricas muy complejas como Potrerillos en Argentina y también lo hemos hecho en Filipinas y otras partes de Asia, por nombrar algunas” concluyó.
15/12/10
LA OPINIÓN AUSTRAL
