(FNM) La Marina de Brasil anunció el miércoles pasado la mayor operación de su historia, con 15.000 miembros del servicio, 250 buques y 10 aeronaves, desplegados para vigilar los lagos, los ríos del país y los 8.500 kilómetros de costa atlántica.
SAO PAULO – La operación “Amazonia Azul” refleja la importancia estratégica que los líderes brasileños han dado a la aplicación de la jurisdicción sobre las aguas territoriales del país.
(FNM) La Marina de Brasil anunció el miércoles pasado la mayor operación de su historia, con 15.000 miembros del servicio, 250 buques y 10 aeronaves, desplegados para vigilar los lagos, los ríos del país y los 8.500 kilómetros de costa atlántica.
SAO PAULO – La operación “Amazonia Azul” refleja la importancia estratégica que los líderes brasileños han dado a la aplicación de la jurisdicción sobre las aguas territoriales del país.
La iniciativa también ayuda a preparar a la Marina para su rol en la defensa de las reservas masivas de petróleo submarino en las costas de los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo, y sirve como una prueba para las medidas de seguridad que rodearán los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.
“Esta es la segunda operación de este tipo en un año, pero es la más grande hasta la fecha, ya que involucra a todos los recursos de la Marina” dijo un portavoz naval.
La operación, de una semana de duración, que incluyó la inspección de buques y la supresión de las actividades ilegales en aguas brasileñas, terminó el sábado 7 de marzo.
Veintitrés de las 835 embarcaciones inspeccionadas hasta ahora fueron incautadas debido a irregularidades, dijo un portavoz de la Marinha do Brasil.
Por su importancia económica, la región sureste del país fue la que concentró mayor cantidad de buques dedicados a la patrulla de las aguas jurisdiccionales.
Al menos 30 embarcaciones operaron frente a las costas del sureste brasileño, donde están los estados más poblados, las principales cuencas marinas petroleras del país y el estratégico puerto de Santos, el mayor de América Latina.
“En el área de jurisdicción del Primer Distrito Naval (con sede en Río de Janeiro) está concentrada gran parte de la producción de petróleo y gas de Brasil”, afirmó el capitán de corbeta Thales da Silva Barroso Alves, comandante del navío patrulla oceánico Apa, uno de los usados en la operación.
“Otro tema es la pesca y la protección de la vida humana en el mar para que la navegación pueda ser hecha con seguridad”, agregó Alves.
Bautizada “Amazonía Azul” por la riqueza y biodiversidad de los mares brasileños, que corresponden a las de la Amazonía verde del continente, la operación fue realizada por segundo año consecutivo.
Además de fortalecer la vigilancia en las aguas jurisdiccionales, la operación también sirve como herramienta de preparación y adiestramiento de los militares.
Alves explicó en entrevista a periodistas que asistieron a un simulacro de una de las inspecciones que la operación es una oportunidad para adiestrar y capacitar militares para que estén preparados para operar.
“Todas las tareas que hacemos individualmente en nuestro día a día se concentran ahora en un esfuerzo único, por un determinado período de tiempo e involucrando toda la extensión territorial brasileña y todos los distritos navales”, añadió el comandante.
Otro aspecto de la estrategia de defensa del Atlántico de la Marina brasileña incluye la construcción de cinco submarinos, uno de ellos de propulsión nuclear, la puesta en servicio del portaaviones Sao Paulo y la actualización de los aviones de combate A-4K en la empresa Embraer. (Fundación NUESTROMAR)
09/03/15

