El gobierno de Dilma pidió colaboración a varios países para localizar a testigos que podrían aportar datos sobre los sobornos.
El gobierno de Dilma pidió colaboración a varios países para localizar a testigos que podrían aportar datos sobre los sobornos.
La investigación sobre la enorme red de corrupción que actuaba en Petrobras se extendió más allá de Brasil con pedidos de colaboración a las autoridades de Suiza, Panamá, Gran Bretaña, Singapur y Hong Kong para localizar a personas que podrían aportar más datos sobre los sobornos pagados por constructoras a directivos de la petrolera estatal, y así garantizarse millonarios contratos.
La solicitud fue cursada por el Departamento de Recuperación de Activos y Cooperación Jurídica Internacional del Ministerio de Justicia brasileño, y remitida también al juez federal Sergio Moro, en Curitiba, que lleva adelante la investigación sobre el escándalo del “petrolão”, que habría movilizado en la última década unos 4000 millones de dólares y beneficiado también a políticos vinculados con el oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
Según reveló el diario Folha de S. Paulo, Brasil intenta ubicar a seis de los 57 testigos citados por el juez Moro como parte del proceso contra varios ex funcionarios de Petrobras y otros ejecutivos.
Entre las personas a ser localizadas está el abogado Michael Reason, residente en Londres, que sería responsable de haber montado una empresa fantasma -Santa Tereza-, que fue usada por el ex director de Abastecimiento de Petrobras Paulo Roberto Costa para recibir dinero en el exterior proveniente de las coimas pagadas por empresarios brasileños.
Santa Tereza recibió por lo menos 18,8 millones de dólares entre junio de 2012 y enero de 2014. Uno de los mayores depositantes, con 4,8 millones de dólares, fue una sucursal internacional de una constructora brasileña, OAS African.
Costa fue uno de los primeros detenidos en el caso y llegó a un acuerdo con el Ministerio Público para delatar a otros involucrados y dar mayores detalles de la trama de corrupción a cambio de una reducción en su condena. Hoy está bajo arresto domiciliario y los datos que brindó permitieron el procesamiento de otras 38 personas, entre ex directivos de Petrobras y empresarios de las mayores empresas constructoras de Brasil.
Entre las personas que busca la justicia brasileña, según Folha, hay dos empleados del banco suizo PKB; un director de empresas panameño; un empresario de Singapur, y un exportador con base en Hong Kong.
Se espera que para febrero el juez Moro avance en la parte política de la trama de corrupción, lo que podría generar un fuerte escándalo para el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.
Financieramente, el caso ya produjo un fuerte golpe en Petrobras, que era la empresa más grande de Brasil: el año pasado sus acciones perdieron más de un 40% de su valor. En Estados Unidos, la compañía también enfrenta juicios de fondos de inversión que acusan a la dirección de Petrobras de haber brindado datos falsos a sus accionistas.
Por otra parte, el diario económico Valor reveló ayer que Petrobras, que el mes pasado vetó “preventivamente” a 23 empresas (entre ellas la ítalo-argentina Techint) de firmar nuevos contratos con la petrolera mientras se desarrolla la investigación por corrupción, comenzó a buscar firmas extranjeras para la realización de obras. Las licitaciones serán para la construcción de módulos de gas para seis plataformas petroleras. La compañía confirmó la información, pero no divulgará la lista de nuevas empresas invitadas en este esfuerzo por “limpiar” su imagen. (Por Alberto Armendariz; La Nación)
14/01/15
