La sobrecarga de trabajo en Asia y la demanda por las autopistas del mar disparan los pedidos.
La sobrecarga de trabajo en Asia y la demanda por las autopistas del mar disparan los pedidos.
La industria naval de Galicia se dispone a vivir una década dorada e irrepetible, según vaticinan los expertos del sector. La sobrecarga de actividad de los grandes astilleros asiáticos y la fuerte demanda de buques para transitar las autopistas del mar han hecho recalar en las rías de Vigo y Ferrol un volumen de pedidos que ya supera el medio centenar, por valor de 5.945 millones de euros.
Esta facturación histórica se explica, más que por el número de barcos encargados, por las dimensiones y la calidad de los proyectos adjudicados a la industria gallega, todavía competitiva en costes y con una capacidad tecnológica que aún no tienen los países emergentes como China, India o Vietnam.
Con estas garantías, Noruega se consolida como el principal cliente de los astilleros gallegos, con un volumen de pedidos que aportará la mitad de la facturación prevista por el sector privado (un total de 2.195 millones de euros) de aquí hasta el 2012.
Noruega, primer cliente
Factorías Vulcano tiene encargados cuatro buques sísmicos para la naviera noruega Rieber, por cien millones de euros cada uno; además de una unidad UCSV (Umbilical Construction Support Vessel) para la compañía escandinava Boa que ya ha comenzado a hacer pruebas de mar y será entregada próximamente.
A éstas se suman otras cuatro plataformas sísmicas que Hijos de J. Barreras construirá para la compañía sueco-noruego-dubaití Eastern Echo, tras firmar un contrato de 400 millones de euros. El astillero negocia la construcción de un quinto buque de idénticas características, además de un buque-hotel, también para una naviera noruega por un importe de 140 millones de euros.
También en la ría de Vigo, Metalships & Docks acelera la construcción de tres plataformas de apoyo a bases petrolíferas (ya ha entregado una) para la armadora noruego-holandesa North Ocean, por un valor total de 150 millones de euros antes de la venta del astillero a la sociedad Centro de Reparaciones Navales de Vigo.
¿Qué ha visto Noruega en los astilleros vigueses? Fuentes del sector explican que la demanda básicamente se debe a que el producto que buscan los armadores noruegos es de muy alta calidad, una petición que surge de su necesidad de cubrir la fuerte demanda del sector energético de ese país. «Sus astilleros están a tope y su mano de obra es más cara que la nuestra», afirman.
Después de Noruega, los mejores clientes de la ría de Vigo son armadoras británicas, holandesas y rusas, sin desdeñar a las navieras españolas y los pedidos de instituciones oficiales, como el Ministerio de Agricultura y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Un ejemplo: Balearia ha encargado a Hijos de J. Barreras el mayor ferri construido en la historia de este astillero, de 190 metros de eslora, y tiene en cartera otros dos pedidos más.
El astillero vigués ocupa un lugar privilegiado en la agenda de la naviera española Armas, para quién ha construido ya seis ferris destinados al transporte de pasajeros y vehículos entre la Península y la comunidad canaria. Además, tiene un séptimo buque en la grada y al menos otro más en negociación.
Agrupación
La pujanza del sector naval privado ha dado lugar a movimientos de concentración empresarial en la comunidad como la consolidación de la sociedad Centro de Reparaciones Navales de Vigo en la que participan más de 60 empresas, entre astilleros y auxiliares.
Otras operaciones recientes auspiciadas por las buenas previsiones de negocio en el sector han sido la compra de Factoría Naval de Marín por parte de la firma local Daimon Naval; o la adquisición de Astilleros Juliana de Gijón a manos de la viguesa factorías Vulcano.
Buques de lujo
Otra firma emergente en el sector es la viguesa Vicalsa, que ha adquirido Astilleros Piñeiro de O Morrazo para expandir su filial Atollvic, dedicada a la construcción de yates de lujo. En la ría de Ferrol, Navantia está construyendo tres fragatas F-310 para la Marina de Noruega y un Buque de Proyección Estratégica para la Armada de España.
Además, tiene contratada también otra fragata, la quinta F-100 para la Marina española, que empezará a construir el próximo mes. Con esta cartera de encargos tenía garantizada la ocupación hasta el 2010. A esto hay que sumar los dos BPE y el diseño de tres fragatas F-100 para Australia, que elevan la carga de trabajo hasta el 2014.
21/06/07
LA VOZ DE GALICIA
