Investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA han desarrollado una nueva generación de alimentos para truchas y tilapias. Son más económicos y disminuyen el impacto ambiental de la acuicultura.
Investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA han desarrollado una nueva generación de alimentos para truchas y tilapias. Son más económicos y disminuyen el impacto ambiental de la acuicultura.
Los estudios sobre acuicultura de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) se concentran en mejorar las dietas de los peces, que representan más del 60% de los costos de producción.
Para avanzar en los estudios, se realizan ensayos de alimentación y crecimiento con truchas y tilapias en una estación experimental ubicada en el embalse de Alicurá, provincia de Río Negro, y en el laboratorio de Facultad. Además, se trabaja en conjunto con instituciones de Chile, que representa el principal exportador mundial de salmón.
“Se trata de reemplazar componentes costosos por otros más económicos en la composición del alimento balanceado para distintas especies, especialmente salmónidos. Afortunadamente ya hay resultados alentadores, porque la demanda de la industria es muy alta e impulsa las investigaciones”, aseguró María Boveri, docente de Acuicultura de la FAUBA, y adelantó que se logró incorporar algunas enzimas generadas en el laboratorio a los alimentos elaborados con proteínas de origen vegetal y aumentar la digestibilidad.
Los investigadores buscan alternativas a la harina de pescado, principal fuente de proteína, por otras de origen vegetal con alto contenido proteico como soja o lupino, que puedan ser digeridas por los animales.
Sucede que como las enzimas digestivas de truchas y salmones están preparadas para asimilar pescado y no otros sustitutos de origen vegetal, es necesario evaluar la digestibilidad de alimentos con diferentes componentes de origen vegetal y distintos aditivos como enzimas (por ejemplo, la fitasa) que ayudan a aprovechar nutricionalmente esos componentes novedosos.
Los resultados son satisfactorios especialmente para la incorporación de lupino y fitasas, a partir de los trabajos realizados por Gabriel Morales, docente de Acuicultura de la FAUBA, en cooperación con la Universidad de Temuco, Chile.
Estas investigaciones también produjeron una tesis de Rosendo Azcuy (para acceder a su título de ingeniero agrónomo) sobre ensayos de digestibilidad in vitro.
A partir de estos trabajos generados en la universidad también se apunta a impulsar un aumento en la producción de peces para abastecer al mercado interno y la exportación, y acompañar el crecimiento mundial de la acuicultura. “Es la industria que más ha crecido en este milenio y la demanda global aún no está satisfecha”, sostuvo la docente de la FAUBA.
Pero además de mejorar la producción, los alimentos desarrollados en la FAUBA generan menos residuos en el ambiente. Boveri explicó que una ventaja adicional de usar componentes alternativos en la dieta de los animales e incluir fitasa en los alimentos balanceados es que permite aprovechar más eficientemente el fósforo y que este elemento no efecte al ambiente, cuando se elimina con las heces y la orina, por ejemplo. (NEA RURAL)
17/04/15

