(FNM) Es oficial: el hielo marino antártico alcanzó su máximo anual de invierno el 22 de septiembre, registrando un área récord de 7,76 millones de millas cuadradas (20,1 millones de km2). Así lo anunció este martes el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC, por sus siglas en inglés).
(FNM) Es oficial: el hielo marino antártico alcanzó su máximo anual de invierno el 22 de septiembre, registrando un área récord de 7,76 millones de millas cuadradas (20,1 millones de km2). Así lo anunció este martes el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC, por sus siglas en inglés).
Este máximo, superó en 595.000 millas cuadradas (≈1,5 millones de km2) a la extensión promedio del período 1981-2010 y quebró los récords consecutivos alcanzados en 2012 y 2013.
El récord era esperado y sigue la tendencia de los tres últimos años con superficies anormalmente altas de hielo marino de invierno alrededor del continente blanco. Esta tendencia ofrece un abrupto contraste con la inexorable declinación del hielo marino en el Ártico, que alcanzó este año –en septiembre- la sexta menor extensión registrada para un verano.
El registro del crecimiento de la cobertura de hielo marino antártico durante el invierno exhibe un trazo con más altibajos –aparecen como “serruchos” en los gráficos – que el equivalente en el océano Ártico y por esta razón el máximo en la Antártida tarda más tiempo en emerger del ruido. Los científicos deben esperar hasta que se manifieste una clara tendencia descendente antes de declarar el máximo oficialmente.
Ted Scambos, científico del NSIDC explicó que este año no solo ha sido notable por la extensión máxima alcanzada al final del proceso, sino porque “casi todos los días se alcanzó un récord para ese día, en los registros satelitales”.
El crecimiento del hielo marino en la Antártida durante el invierno austral, comparado con el año 2013 y con el promedio del período 1981-2010.
Mientras que el derretimiento del hielo marino del Ártico – que en conjunto ha venido declinando un 4,52% por década, según datos del NIDSC-, tiene una clara conexión con el calentamiento global, las fuerzas que están detrás del crecimiento del hielo marino antártico son menos claras, y los investigadores como Scambos todavía están tratando de desentrañarlas.
Scambos explica que hay dos teorías principales que compiten para explicar el fenómeno. Una, considera el cambio en el régimen de los vientos que circulan alrededor de la Antártida –posiblemente vinculado con el agujero de ozono o con el calentamiento del continente- que podría estar desplazando el hielo más afuera, expandiendo así el área de cobertura. Otros asignan más importancia a un gran aporte de agua de baja salinidad, producto del derretimiento del hielo sobre el continente, que se incorpora al océano alrededor de toda la Antártida. Estos volúmenes de agua de menor salinidad, estarían generando un ambiente más estable para la formación y crecimiento del hielo marino.
La chance de que se mantenga esta tendencia de crecimiento en el tiempo dependerá, aclara Scambos, de cuál sea finalmente el factor dominante en la motorización del fenómeno. Si el factor preponderante es la fusión del hielo en el continente, entonces “la tendencia no va a desaparecer muy fácilmente”, sostiene, pues a medida que continúen el calentamiento, habrá mucho más derretimiento de hielo continental por venir. (Por Andrea Thompson; Climate Central. Adaptado al español por NUESTROMAR)
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08/10/14


