La erosión del río Paraná es cada vez más veloz para devorar la costa

El proceso afecta particularmente la zona de islas. Los ecologistas apuntan al dragado del canal. En muy poco tiempo, decenas de paradores, bares y restaurantes fueron tragados por el agua.

El proceso afecta particularmente la zona de islas. Los ecologistas apuntan al dragado del canal. En muy poco tiempo, decenas de paradores, bares y restaurantes fueron tragados por el agua.

Un proceso silencioso pero con consecuencias irremediables se está produciendo en las costas del Paraná, con su registro más elocuente frente a la ciudad sobre las islas entrerrianas: el efecto erosionante de las aguas. Decenas de construcciones particulares o que fueron concebidas con fines recreativos están a punto de desmoronarse. Otras yacen ya en el fondo del río y sus estructuras salientes representan riesgos para pequeñas embarcaciones. Las organizaciones ecologistas aseguran que el fenómeno es producto del incontrolable dragado del cauce navegable del Paraná. Y reclaman los estudios de impacto ambiental que deberían haber acompañado la realización de esta obra.

En una recorrida por las islas, La Capital comprobó las consecuencias del golpeteo silencioso pero implacable del río sobre tierra firme. Paradores, cabañas y casas de fin de semana quedaron al borde de la barranca. Vegetación, fauna silvestre y biodiversidad acuáticas se alteraron con la consiguiente modificación del ecosistema.

Buscando una explicación al desastre, los isleños apuntan a los trabajos de dragado del río para aumentar su profundidad y permitir el paso de buques de gran porte que, por supuesto, provocan un mayor oleaje impactando directamente sobre las barrancas.

Ya se sabe que todo curso de agua tiende a erosionar sus bordes periódicamente en lapsos que la naturaleza acomoda a su antojo. Pero en este caso, parece que la mano del hombre acelera este trabajo.

Frente a este panorama, representantes de organizaciones ecologistas aseguran que el interrogante que deberán responder las generaciones futuras será determinar si las señales de hoy son tan graves, y si el desarrollo económico puede ir de la mano de la sustentabilidad de los recursos naturales.

Indicios de este lado

Para muchos, el derrumbe de 500 metros cuadrados de la ribera central de Rosario en un sector del paseo peatonal del Parque España —en marzo de 2005— demostró que algo andaba mal y encendió la alarma sobre las consecuencias del dragado.

Quedó la duda sobre, si además del efecto del río, los centenarios pilotes de madera arrastrados por el agua habían sido mantenidos correctamente. Pero otros derrumbes menores se produjeron cerca de ese sector. En la unidad portuaria VII (kilómetro 415) también se sintió el efecto del oleaje con otro desmoronamiento. En ningún caso se lamentaron víctimas faltales.

El fenómeno tiene algunas explicaciones. Para la especialista del Taller Ecologista de Rosario, Elba Stancich, estos procesos se deben a aspectos morfológicos de la dinámica natural del río. Sin embargo, advirtió que "son notorios en los últimos años, por esto hace falta determinar cómo incide el dragado y el oleaje que produce la navegación de grandes buques en la degradación de la costa".

Historia reciente

El dragado del Paraná se inició en 1995 cuando se concesionó la vía Santa Fe-Océano a la empresa Hidrovía S.A En ese momento la misma empresa realizó estudios de impacto ambiental de las operaciones de profundización de la vía navegable a 36 pies que están siendo analizados por la dirección de Vías Navegables de la Nación recordó Stancich

Luego, ese informe debería ser evaluado por la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación. Hasta el momento el organismo estatal no se expidió. Hay expectativas de que luego de la evaluación se retome el estudio, esta vez con la intervención de autoridades locales. "La Municipalidad de Rosario y el gobierno provincial deberían pedir la suspensión de dragado hasta que se conozcan los resultados del estudio de impacto ambiental", reclaman desde el Taller Ecologista.

Sin control

Nuestra preocupación es que el decreto nacional 863 93 estipulaba la creación de un órgano de control de las tareas de dragado y después de once años de adjudicación de los trabajos a Hidrovía SA aún no se conformó Se habla mucho de la importancia de las obras de la hidrovía para el desarrollo económico pero no se sabe cómo puede impactar el aumento de la navegación Dado el valor ecológico y turístico y de las inversiones millonarias sobre la costa rosarina el monitoreo de los cambios en todo el sistema debería ser exhaustiva criticó Stancich

Mientras, la naturaleza va dando señales de alerta de la intervención humana en el cauce del Paraná.

19/02/07
LA CAPITAL – ROSARIO

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