La colisión según versión de pasajeros del Norwegian Dream

Los pasajeros del "Norwegian Dream", retrasados en Montevideo tras el choque del crucero con una barcaza, anunciaron una catarata de juicios contra la Norwegian Cruise Lines por el "pésimo" trato que -aseguran- recibieron de la tripulación.

Los pasajeros del "Norwegian Dream", retrasados en Montevideo tras el choque del crucero con una barcaza, anunciaron una catarata de juicios contra la Norwegian Cruise Lines por el "pésimo" trato que -aseguran- recibieron de la tripulación.

Unos 250 pasajeros del crucero de lujo "Norwegian Dream" protestaron ayer al pie de la escalinata de ingreso al buque, sobre la banda de babor, mientras el personal de la compañía Tsakos reparaba el hueco que dejó en la proa el choque con la barcaza que transportaba automóviles y contenedores.

Aún no fueron rescatadas 10 camionetas Suzuki Grand Vitara cero kilómetro que en Montevideo valen desde U$S 31.600. Están en el fondo del río, así como tres contenedores.

El "Norwegian Dream" estaría zarpando del puerto hasta el jueves a la hora 16, según lo último que se comunicó a los pasajeros, una vez que culminen las tareas de reparación en la proa que resultó dañada desde la línea de flotación hasta la barandilla de la cubierta principal.

Los retrasos harán que los turistas deban "saltearse" algunos  destinos del itinerario: Puerto Madryn, Malvinas y Ushuaia. Navegaría directamente a Punta Arenas en Chile. Como compensación, la compañía ofreció a cada pasajero U$S 150, "canjeables por productos del barco", según informaron  pasajeros del "Norwegian Dream" que estaban indignados ayer por el trato que recibieron desde el accidente, el lunes. "Se nos llegó a amenazar diciendo que no abusáramos del personal de la tripulación", indicaron. Dijeron que les ofrecieron excursiones para "matar el tiempo", pero a cuenta de cada interesado.

También les permitieron hablar tres minutos gratis por teléfono. Sin embargo, este beneficio es sólo para las comunicaciones desde las cabinas del crucero y no desde los camarotes, lo cual generó largas colas en la zona de comunicación.

También se les ofreció una happy hour de bebidas gratis, que, como lo indica en rigor el nombre, sólo duró 60 minutos.

"Hace tres años que estaba esperando para hacer este crucero con mi esposa, por nuestro aniversario de casados. Pagamos US$ 5.000 y ya perdimos el 30% de los pasajes", indicó uno de los turistas ofuscados que se encontraba sobre la rada.

Quejas varias. Los pasajeros del "Norwegian Dream" dijeron que el capitán de la nave, "en ningún momento dio información sobre lo que estaba pasando".

"El encargado de protocolo llegó a bromear con el hecho de que estábamos vivos después del choque, cuando muchas personas mayores estaban realmente nerviosas por lo ocurrido", añadieron los turistas.

Varios de los pasajeros firmaron una carta ayer para enviar a la Norwegian Cruise Lines en la que hacen saber su malestar y reclaman una compensación por la pérdida de tiempo y dinero. 

Algunos argentinos que viajaban en el crucero tenían especial interés en visitar las Islas Malvinas, lo cual no les es tan sencillo (casi como ir a Cuba para un estadounidense), al haberse cumplido este año el 25 aniversario de la guerra con Inglaterra por la soberanía sobre estos archipiélagos australes.

El vocero de la empresa J.R. Williams, que representa al crucero ante las autoridades uruguayas, Andrew Cooper, aclaró que todos los reclamos de los turistas deben ser atendidos por la Norwegian Cruise Lines, propietaria del barco. "Nosotros somos un simple agente marítimo en Uruguay. J.R. Williams no tiene nada que ver con esto", subrayó.

Uno de los pasajeros del "Norwegian Dream", dijo que el remolcador paraguayo que cinchaba los contenedores y automóviles se "liberó" de la barcaza  antes de la colisión.

La investigación deberá aclarar si lo hizo porque era inminente el choque -para no sufrir el impacto- o si se cortó la linga que lo mantenía unido a la carga. También deberán determinarse las eventuales responsabilidades del Control Marítimo, que permitió la operación de la chata cerca del casco del "Norwegian Dream".

Fuentes portuarias indicaron sin embargo que el canal es "lo suficientemente amplio como para que quepan y maniobren ambas embarcaciones cómodamente".

Hasta ahora, no se habían podido recuperar ni los automóviles ni los contenedores que cayeron al agua.

De todos modos, para Prefectura Nacional Naval, la seguridad dentro del recinto portuario está asegurada.

En la tarde del martes se liberó el tráfico para los barcos grandes (cruceros y portacontenedores) con calados superiores a 5 metros. La operativa de la empresa Buquebús y de los pesqueros nunca se llegó a ver afectada.

Se cree que los contenedores se movieron con las corrientes hacia el este del canal.

Por eso, Prefectura hará un rastrillaje desde la boca del puerto hasta Punta Carretas, una zona de aguas poco profundas, transitada por embarcaciones pequeñas, que ya fueron advertidas sobre la presencia de estos elementos extraños en el lecho marino.

Otra posibilidad es que los automóviles no se recuperen jamás, y que se vayan deteriorando y hundiendo en el barro del río, próximo a Montevideo.

El costo de la reparación que se le está haciendo al crucero llegaría a US$ 120.000, aunque se trata de un trabajo parcial, atendiendo las exigencias del seguro y de Prefectura.

FUENTES: Prensa Digital y UVM

14/12/07
VISION MARITIMA – URUGUAY

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