Japón podrá seguir cazando unas 1.000 ballenas por año alegando razones científicas, luego que la Comisión Ballenera Internacional (CBI) reunida en Santiago de Chile confirmara ayer que aplazará definiciones de fondo sobre la protección de estos cetáceos.
Japón podrá seguir cazando unas 1.000 ballenas por año alegando razones científicas, luego que la Comisión Ballenera Internacional (CBI) reunida en Santiago de Chile confirmara ayer que aplazará definiciones de fondo sobre la protección de estos cetáceos.
La resolución fue resistida por organizaciones ambientalistas que reclamaron contra el consenso surgido en la cumbre de Chile, del que derivó la creación de un grupo negociador de 20 países que elaborará una propuesta para la cumbre del 2009 en Portugal.
"No pueden ceder ante un solo país", alegó Aimee Leslie, oficial de campañas del Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat.
Greenpeace, por su parte, dijo que la salida no garantiza nada y excluye a la sociedad civil del proceso negociador, como planteó Milko Schvartzmann.
La resolución sin embargo fue defendida por los delegados gubernamentales, que pese a las críticas y debates terminaron abrazando la opción del consenso.
Japón, por su parte, presentó por primera vez en la reunión un informe sobre sus actividades científicas.
Los delegados nipones sostuvieron que esta cacería les permitió establecer que están ocurriendo cambios en los ecosistemas antárticos.
El reporte planteó que las poblaciones de ballenas minke y jorobadas se acercaron más a la placa continental de la Antártida y que actualmente compiten por alimento. Ello redundó en un debilitamiento de las poblaciones minke.
"Pero aún no podemos concluir nada", reconoció uno de los expositores del estudio. Por ello los japoneses arguyeron que era imprescindible seguir con la cacería científica en el largo plazo.
La Tercera informó que la postura nipona fue refutada por Australia, que además pidió que existiera un trabajo conjunto, al que en principio accedió Japón.
Ahora la comisión negociadora deberá abordar todos los temas que el plenario evitó someter a votación. Entre ellos figuran la moratoria a la cacería comercial, nuevas normas para la captura científica y las modernizaciones administrativas de la CBI.
La idea, que fue respaldada en bloque por los países de América Latina, es evitar las confrontaciones como un primer paso para destrabar el diálogo, explicó el delegado chileno, el embajador Cristian Maquieira.
Este año Japón se autorizó a cazar más de 1.000 ballenas para su programa científico, prerrogativa que permite el estatuto de la CBI. Finalmente los barcos nipones capturaron 709 ballenas minke en la Antártica y el Pacífico norte, además de 100 ballenas sei, 50 Bryde y tres cachalotes.
26/06/08
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