Japón detiene a un activista neozelandés por abordar un ballenero en la Antártida

La Guardia Costera de Japón detuvo hoy al activista neozelandés Peter Bethune, del grupo ecologista Sea Shepherd, por haber abordado el pasado 15 de febrero un barco de la flota ballenera nipona, en el Océano Antártico.

La Guardia Costera de Japón detuvo hoy al activista neozelandés Peter Bethune, del grupo ecologista Sea Shepherd, por haber abordado el pasado 15 de febrero un barco de la flota ballenera nipona, en el Océano Antártico.

Tokio, 12 mar (EFE).- Bethune había permanecido desde el abordaje a bordo del ballenero, que hoy llegó al puerto de Tokio, donde esperaban efectivos de la Guardia Costera para detenerlo.

Se trata de la primera detención efectuada por las autoridades japonesas por un caso de abordaje en aguas internacionales, según la agencia local Kyodo.

Bethune logró subir al ballenero "Shonan Maru 2" hace un mes como "protesta formal" por la colisión, supuestamente intencionada, de un buque nipón contra una pequeña embarcación de los ecologistas, el "Ady Gil", en aguas antárticas.

El barco, del que Bethune era capitán, quedó destrozado y su tripulación fue rescatada por otra nave, mientras que uno de los activistas sufrió heridas, según informó entonces la prensa neozelandesa.

Bethune, tras abordar el "Shonan Maru 2", reclamó a su capitán una compensación económica para cubrir los daños del accidente, que ascenderían a unos 3 millones de dólares.

Además de la detención del activista, las autoridades japonesas han indicado que tienen intención de investigar varios sabotajes a la actividad de sus balleneros supuestamente realizados por Sea Shepherd.

El grupo conservacionista persigue desde hace años a los pesqueros nipones para sabotear sus actividades en la Antártida, donde están autorizados a cazar una cuota anual de ballenas para estudiarlas con "fines científicos", según el Gobierno japonés.

El arresto de Bethune coincide con un proceso judicial en Aomori (norte) contra dos activistas de Greenpeace, acusados de haber robado carne de ballena.

El suceso ocurrió en abril de 2008, cuando Junichi Sato, coordinador de Greenpeace Japón, y Toru Suzuki se apoderaron de una caja con 23 kilos de carne de ese cetáceo.
Greenpeace pretendía demostrar que esa carne, teóricamente cazada con objetivos científicos, es realmente utilizada para el consumo y no con fines de investigación.

14/03/10
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