Insólito: por el robo de arena, corren peligro las playas bonaerenses

Este fenómeno afecta a los balnearios, que podrían sufrir la crecida del mar por la falta de este material. El Gobierno bonaerense ya encargó un estudio para evitar que aumente este problema. Conozca los detalles dentro de la nota.

Este fenómeno afecta a los balnearios, que podrían sufrir la crecida del mar por la falta de este material. El Gobierno bonaerense ya encargó un estudio para evitar que aumente este problema. Conozca los detalles dentro de la nota.

En diversos folletos de inmobiliarias que circulan por la Costa Atlántica se puede leer tranquilamente un pedido bien claro: “No se robe la arena de las playas”.

¿Para qué se producen estos hurtos? ¿Para hacerle un regalo a algún familiar? No, para nada. La arena es utilizada para la construcción de viviendas y edificios a lo largo de todo ese partido.

Sin embargo, el material no es ideal porque tiene gran cantidad de minerales, lo que hace que las estructuras se hagan endebles enseguida.

Si este robo se suma a lo que genera el calentamiento global, las playas pueden en algunos casos desaparecer porque, al no tener el nivel de arena necesario, el mar puede crecer a pasos agigantados.

Esta preocupación ya llegó al Gobierno bonaerense, que encargó un estudio para frenar este fenómeno en primera instancia y, en segunda, para reponer el faltante que es imprescindible.

En diálogo con un matutino porteño, el geólogo Enrique Schak explicó que este trabajo “se realiza para proveer herramientas de manejo en las playas en erosión ubicadas entre San Clemente del Tuyú y Villa Gesell”.

El estudio, que comenzó en octubre de 2006 y que terminaría en abril de este año, incluye los problemas físicos y los referidos al factor socio económico.

“Antes de obtener arena, hay que considerar si existe impacto biológico en el lugar. Tampoco se puede sacar muy lejos de la costa ni muy cerca. Si la profundidad fuera menor a 10 metros, habría riesgo de que se alterara el comportamiento hasta de las olas”, dijo Schak.

El geólogo contó que una vez hallado el lugar es necesario corroborar que la arena sea más gruesa que la que se encuentra allí para darle más estabilidad al suelo. “Si fuera más fina, el mar la arrastraría fácilmente”, cerró.

16/03/03
26noticias

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