(FNM) El Fondo para infraestructura P2, creado por el banco Pátria y por la empresa Promon Engenharia, inicia las inversiones en la construcción de un astillero en el sur del país. Se invertirán R$ 670 millones en obras que serán concretadas por la subsidiaria Oceana nueva compañía, que también tiene como accionista al BNDESPar, brazo de inversiones del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).
(FNM) El Fondo para infraestructura P2, creado por el banco Pátria y por la empresa Promon Engenharia, inicia las inversiones en la construcción de un astillero en el sur del país. Se invertirán R$ 670 millones en obras que serán concretadas por la subsidiaria Oceana nueva compañía, que también tiene como accionista al BNDESPar, brazo de inversiones del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).
El objetivo del astillero, cuya piedra fundamental se instaló el sábado 11 en Itajaí (en el litoral de Santa Catarina), es la fabricación de embarcaciones de apoyo logístico a la industria de exploración y producción de petróleo. Cada embarcación cuesta entre 50 y 100 millones de dólares. El cliente principal, según planean los ejecutivos, será Petrobras.
A pesar del inicio de los trabajos para la construcción del astillero, todavía no hay ningún contrato firmado con la petrolera estatal. Sin embargo, los directores se muestran seguros sobre el hecho de que Petrobras se convertirá en cliente, en virtud del plan de inversión de la petrolera para los próximos años. “Para materializar el incremento de producción, es necesaria una logística”, dijo Ivo Godói, director ejecutivo responsable por los nuevos negocios del grupo Promon y representante de la empresa en el comité de gestión e inversión de P2 Brasil.
La expectativa es que Petrobras vuelva a contratar la construcción de embarcaciones este mismo año. Otro dato anima a los inversores: según se espera, de 2013 a 2020, la cantidad de unidades de apoyo marítimo en el país pasará de 430 a 690, en números aproximados.
La demanda fue identificada después de que el fondo decidiera entrar en la logística volcada al petróleo. A partir de una serie de estudios sorbe el nuevo negocio, se diagnosticó la oportunidad en el campo de la construcción de embarcaciones. “Descubrimos que la falta de astillero para buques de mediano porte es un obstáculo”, resume Godói. Hoy, dicen los ejecutivos de P2, el país tiene apenas 10 astilleros del tipo y fabrica solo el 40% de las unidades en el país.
El plan de los ejecutivos es iniciar la fabricación a partir de 2015, con un número máximo de cuatro unidades para el primer año, que podrán extenderse a seis en los años subsiguientes.
De los R$ 670 millones de inversión total, R$ 220 millones serán usados para erguir el astillero y R$ 450 millones en la construcción de las embarcaciones. El Fondo de la Marina Mercante (FMM) incluyó el proyecto dentro de las prioridades para financiamiento. En su momento se determinó que la construcción de la planta podría recibir créditos de hasta USD 138,4 millones.
Las cuatro embarcaciones del primer año de operación también fueron incluidas, con previsiones de hasta USD 246,4 millones en financiamientos. La empresa cuenta ya con la autorización de la Agencia Nacional de Transportes Acuáticos (Antaq) para operar por plazo indeterminado.
El BNDESPar anunció en noviembre la inyección de R$ 122 millones en la empresa y se quedó con el 25% de Oceana. Preguntado sobre la posibilidad de ingreso de nuevos socios, Godói dijo que no hay necesidad de capital en este momento, pero que eso puede ser contemplado en función de la expansión de la empresa. (Fuentes Valor Econômico y Portos e navios)
15/01/13
FUNDACIÓN NUESTROMAR

