Sin asistencia de un desfibrilador murió de un infarto en un barco de Buquebus.
Sin asistencia de un desfibrilador murió de un infarto en un barco de Buquebus.
Un incidente trágico a bordo del buque “Eladia Isabel”, puso al descubierto que la empresa carecía del equipo médico indispensable para atender una emergencia. Resultado: una pasajera muerta de un infarto por no disponer Buquebus, nada menos que en un buque con capacidad de transporte superior a los mil pasajeros, de un desfibrilador.
Walter Reyes Caorsi, delegado de la Sociedad Uruguaya de Cardiología ante la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular, en declaraciones que tomaron estado público puso de relieve la vigencia y obligatoriedad de disponer de los desfibriladores. Para ser más exactos, la ley 18.360 establece que, entre otros lugares, debe haber un desfibrilador en "todo medio de transporte público (naval, aéreo o terrestre) con capacidad de 80 personas". El Eladia Isabel tiene capacidad para 1.200 pasajeros. Varios pasajeros, entre ellos un periodista, fueron testigos de cómo se le practicaba masaje cardíaco a la pasajera "por al menos una hora". Estiman que podría haber fallecido a bordo y su deceso certificado en la ambulancia. Algunos discutieron con el personal: preguntaban si había médico o un desfibrilador a bordo. Incluso, un tripulante intentó impedir que un pasajero filmara.
19/12/09
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