Surfrider Argentina elevó notas al Ministerio de Infraestructura y al OPDS. Realizaron estudios comparativos entre los rompeolas desvinculados (obra que está en proceso de construcción) y su propuesta. Consideran a los arrecifes una solución ambientalmente más adecuada, que brinda valor agregado al sector.
Surfrider Argentina elevó notas al Ministerio de Infraestructura y al OPDS. Realizaron estudios comparativos entre los rompeolas desvinculados (obra que está en proceso de construcción) y su propuesta. Consideran a los arrecifes una solución ambientalmente más adecuada, que brinda valor agregado al sector.
La ONG Surfrider dedicada a la preservación, restauración y rehabilitación de los ecosistemas del Mar Argentino expresó su rotunda oposición a la construcción de "rompeolas desvinculados" para mitigar los efectos de la erosión costera en la zona sur de la ciudad.
La entidad elevó notas tanto a la titular del Ministerio de Infraestructura, María Cristina Alvarez Rodríguez, como a la presidenta del directorio del Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable (OPDS) Ana Corbi, fundamentando su postura y desarrollando las ventajas de la opción que proponen, los arrecifes sumergidos.
El director ejecutivo de Surfrider, Gustavo Huici, aseguró que "la Ensenada de Mogotes en Mar del Plata (del Faro a Acantilados) presenta playas en estado natural donde se pueden realizar todo tipo de actividades con una característica que la hace única: las ondulaciones del océano y las rompientes que originan", agregando que se trata de la zona elegida por los balnearios más exclusivos de la ciudad.
"La Ensenada tiene tres secciones definidas en cuanto al comportamiento del movimiento de arena por parte del balance sedimentario de las playas: una erosiva (que afecta a la zona Sur la de los Acantilados), otra de transporte en la zona playas del Alfar y otra de acumulación, que es donde se encuentra ‘La ex Arenera’, saliente producto de la protección de la restinga, arrecife natural que protege la playa de mayor extensión de Mar del Plata" definió.
Huici consideró que el proyecto y licitación para la realización de 8 rompeolas "orientada a empresas relacionadas con canteras", fue realizado por "la Universidad Nacional de Córdoba y no tuvo en cuenta la preservación de las olas como recurso recreativo, que había sido resaltado en la variante que establecía el pliego licitatorio como propuesta superadora".
"Ese grupo de la Universidad de Córdoba determinó que esa obra de 14 millones de dólares iba a acumular arena en 500 m, estabilizar otros 500 m y generar erosión al Norte del último rompeolas" recordó.
La Surfrider está a favor de una obra que solucione el problema de la erosión, pero "preservando el carácter natural de las playas y del mar y aumentando su valor recreativo y deportivo, atributos buscados durante todo el año por los usuarios de las playas del Sur de Mar del Plata".
Huici aseguró que los rompeolas son estructuras paralelas a la costa que lo único que afectan es la calidad estética de la playa, la calidad del agua de mar y destruyen un recurso único de la zona: Las ondulaciones del océano y el carácter natural de la Ensenada de Mogotes".
"Debemos cambiar el paradigma para lograr una Mar del Plata 12 meses en lo que respecta al recurso turístico. Los escenarios naturales una vez que son destruidos, no pueden reconstruirse" advirtió.
Para evitar ese impacto negativo sobre el recurso ambiental y turístico, la propuesta de Surfrider es realizar un arrecife artificial sumergido multipropósito.
"Este proyecto significaría el depósito de arena, mejorando el desempeño de las olas para la recreación; mejoraría la calidad del agua para el baño -dado que el agua de mar fluirá con mayor circulación que lo lograda por los propuestos rompeolas-" y contribuirá a "generar zonas de nado seguro, dado que no se sufrirá el efecto de las corrientes ‘rip’ pegadas a las escolleras".
Por otra parte aseguró que "mejorará la belleza estética de las playas dado que no se verán obstruidas por grandes piedras partidas", "se eliminarán los ecosistemas inducidos por las escolleras de piedra partida como ratas, gatos y perros y "aumentará el valor de las propiedades linderas a la zona debido al efecto multiplicador que significa turismo todo el año en la zona".
Por otra parte aseguró que "aumentará el hábitat marino que se generará en el arrecife, favoreciendo la pesca deportiva, se reducirán los riesgos de salvatajes y la calidad del agua de mar será la normal de la zona".
15/05/08
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA
