El puerto comodorense observó un buen nivel de actividad durante el mes de julio, a partir de la zafra del langostino en aguas nacionales, mientras que en la actualidad persiste sobre todo la tarea de la flota de buques tangoneros congeladores, habiéndose ya retirado los fresqueros marplatenses.
El puerto comodorense observó un buen nivel de actividad durante el mes de julio, a partir de la zafra del langostino en aguas nacionales, mientras que en la actualidad persiste sobre todo la tarea de la flota de buques tangoneros congeladores, habiéndose ya retirado los fresqueros marplatenses.
El pasado mes hubo una descarga de 1.356 toneladas de pescado congelado, superando al mismo mes de 2006, cuando se registraron 912 toneladas, bajo el mismo concepto.
El panorama portuario local fue de un intenso trabajo en las últimas semanas, a partir de la llegada de barcos de Mar del Plata y algunas empresas que, como el caso de Santa Elena, de Puerto Deseado, operaron por primera vez desde esta estación marítima.
“Hemos tenido un mes de trabajo a full –dijo una fuente portuaria– y se mantiene una excelente perspectiva a partir del anuncio de la plazoleta de contenedores y cargas, por lo que se mantiene la posibilidad de trabajo con las próximas temporadas de calamar, ya sea de la flota nacionalizada o la extranjera”.
Las descargas de pescado congelado en el puerto superaron este año al mismo período del 2006. Las 1.356 toneladas significan además un claro incremento con respecto al mes de junio último, con un registro de sólo 169 toneladas.
Sí se ha notado un descenso en las descargas de pescado fresco. En julio de este año el total descargado ha sido 807 toneladas, mientras que en junio había sido de 1.836 toneladas. El año pasado también se registraron mayores volúmenes, con 2.340 y 2.486 toneladas en julio y junio, respectivamente.
Esto se explicaría en el hecho de que este año la flota marplatense llegó en menor número que en 2006, tal vez porque el bajo precio del langostino a nivel internacional desalentó un mayor nivel de capturas. También un conflicto que paralizó a la flota local durante algunos días sería otro causal de este descenso.
Por otro lado, en las últimas semanas se han retirado también algunos de los barcos fresqueros por una disminución en el rendimiento de capturas. “Para los fresqueros, un rendimiento menor a 3 mil kilos por día comienza a ser poco rentable, sobre todo porque el precio internacional está muy bajo. Ellos necesitan al menos 500 ó 600 cajones por día, es decir 6 mil ó 7 mil kilos; sino, no les conviene, porque tienen que empezar a hacer cola y otros cortes de menor calidad, que si el precio está tan bajo, no les conviene para nada”, señaló un entendido.
“Diferente –se explicó– es la situación de las empresas con buques congeladores, que pueden procesar el producto a bordo y, en los casos en que su capacidad financiera lo permite, ‘stockear’ a la espera de que mejore el precio en el mercado internacional”.
Sobre la continuidad de la actividad de langostino, se aguarda la próxima apertura de aguas provinciales, lo que daría continuidad a la faz laboral durante agosto y septiembre.
21/08/07
PESCA & PUERTOS
