La hidrovía de los ríos Paraná y Paraguay le genera a las navieras más negocios que la Panamericana a las automotrices. Por el río pasan entre 1.300 y 1.400 barcazas, cargadas de combustibles, aceite de soja y granos. Ese negocio lo controla una veintena de navieras (también llamadas armadores).
La hidrovía de los ríos Paraná y Paraguay le genera a las navieras más negocios que la Panamericana a las automotrices. Por el río pasan entre 1.300 y 1.400 barcazas, cargadas de combustibles, aceite de soja y granos. Ese negocio lo controla una veintena de navieras (también llamadas armadores).
"Con el crecimiento de las exportaciones de soja y minerales, se necesitan no menos de 100 barcazas más por año. Hoy se importan barcazas usadas", planteó Antonio Torresín, titular de la Federación de la Industria Naval (FINA), que agrupa a los astilleros, es decir, las fábricas de barcos.
FINA le está reclamando al Gobierno la derogación de la norma que autoriza la importación de buques usados. "Un buque nuevo no tiene manera de competir contra uno usado", agregó Torresín.
De hecho, Horamar no descartó invertir parte de los US$ 50 millones que destinará a la ampliación de su flota en la importación de buques usados. En la Argentina hay 18 astilleros, si bien muchos debieron afrontar concursos. Los más importantes son Río Santiago, Tandanor y Domeq García. También se destaca Servicio Portuarios, de Mar del Plata, construye las barcazas petroleras de YPF.
14/01/08
CLARIN
