(FNM) Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, las condiciones económicas y políticas de los Estados Unidos de América mejoraron las posibilidades de negocio para la Mafia que expandió sus actividades al negocio del mercado negro para satisfacerla demanda pública de productos alimenticios racionados por la guerra, estampillas para combustible y otros artículos regulados. (FNM) Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, las condiciones económicas y políticas de los Estados Unidos de América mejoraron las posibilidades de negocio para la Mafia que expandió sus actividades al negocio del mercado negro para satisfacerla demanda pública de productos alimenticios racionados por la guerra, estampillas para combustible y otros artículos regulados. En 1942 el gobierno de los Estados Unidos racionó el consumo de de ciertos productos comunes que escaseaban debido a que las fuerzas armadas los necesitaban. La guerra también devolvió la prominencia a varios capos sicilianos cuyas carreras en el exterior habían sido limitadas por Mussolini y a capos norteamericanos como Lucky Luciano. Luciano al inicio de la guerra cumplía una cadena perpetua en la penitenciaria del Estado de Nueva York, en Dannemora. Ese mismo año el gobierno norteamericano evaluó que las operaciones de sabotaje alemán estaban aumentando a lo largo de los muelles de Nueva York, en especial después que el gigantesco trasatlántico francés Normandie se incendiara y naufragara en su amarradero del lado oeste de Manhattan, justo cuando se lo estaba convirtiendo en un barco de la Flota aliada. Historia del Normandie En 1930, la empresa naviera francesa Cie. Génerale Transatlantique CGT, decidió construir un nuevo trasatlántico para reemplazar al Ile de France de 1926, encargándole la labor al diseñador Vladimir Yourkevitch. En aquellos tiempos, el mayor anhelo de cualquier línea naviera era hacerse acreedora de la Banda Azul, que se otorgaba a aquel barco que quebrara el record de velocidad en la travesía entre Nueva York y Europa. La distancia se contaba entre el Faro Ambrose en Estados Unidos y la Roca del Obispo en Inglaterra, el premio era el codiciado “Blue Riband”, un emblemático trofeo de supremacía y velocidad en el Atlántico. Durante los últimos 100 años los europeos se adueñaron del trofeo, pues el último barco estadounidense en ganarlo fue el Collins en 1852, que cruzó el Atlántico en 9 días, 19 horas y 25 minutos. Antes de comenzar la guerra, el record lo tenía el RMS Queen Mary, que empleó 3 días, 20 horas y 42 minutos, después de la guerra se lo arrebató el United States, que terminó el viaje en 3 días, 10 horas y 40 minutos. Yourkevitch empleó máquinas turbo-eléctricas y la para entonces innovadora proa en forma de bulbo que imprime la máxima velocidad a un buque. Aparte de esas innovaciones técnicas, la nave excedería por primera vez en la historia los 1000 pies de eslora. La construcción del casco T6 se inició a comienzos de 1931 en los Talleres y Construcciones Penhoët en St. Nazaire. La línea francesa pensó originalmente bautizar la nave con el nombre del recientemente asesinado Presidente de Francia, Paul Doumer, pero los deudos se opusieron y por tanto fue decidido llamarla Normandie. Al igual que las demás líneas navieras, la depresión mundial afecto la economía de la Cie. Génerale Transatlantique y la construcción fue detenida poco después que el buque fuera botado al agua. Superado el problema, finalmente la construcción se reanudó en la primavera de 1935. Al finalizar la construcción, el Normandie era el buque más grande del mundo con 313.33 metros de eslora y un desplazamiento inicial de 79.280 toneladas. Transportaba 848 pasajeros en primera clase, 670 en segunda y 54 en tercera con una tripulación de 1345 oficiales y tripulantes. En mayo de 1935, el Normandie le arrebató al buque italiano Rex la Banda Azul. Pero, en agosto de 1938, el RMS Queen Mary lo destronó, aunque la velocidad del buque británico apenas superó la del barco francés. En cuanto al número de pasajeros, no representó ningún record, porque el buque no tenía mayor capacidad que el británico, por el contrario, los pasajeros disponían de mayor espacio, comodidad y lujo. Un día antes de estallar la guerra, el barco zarpó rumbo a Estados Unidos y fue detenido en Nueva York por las autoridades aduaneras que lo revisaron para asegurarse que no transportaba armas o municiones. Cuando los alemanes tomaron Francia, la suerte del buque quedó sellada. El gobierno estadounidense envió a los Guardacostas para que confiscaran el barco en mayo de 1941. Luego, la Marina tomó posesión del barco y lo rebautizó USS Lafayette. El 9 de febrero de 1942, mientras el barco era modificado para convertirlo en transporte de tropas, el soplete de acetileno de un obrero ocasionó un incendio a bordo del buque. El lugar donde trabajaban estaba repleto de colchones y una chispa inició el incontrolable siniestro. Pese a la gigantesca humareda, el fuego logró ser controlado, pero la cantidad de agua que se empleó para apagar el incendio fue tal que ocasionó que el barco escorara, volcando al lado del muelle. Los Aliados, en especial Estados Unidos, se quedaron sin un magnífico buque para el transporte de tropas. Poco después, el barco fue reflotado pero finalmente, terminada ya la guerra, el 3 de octubre de 1946 fue desguazado y convertido en chatarra en Port Newark, Nueva Jersey. Así terminó la corta existencia del SS Normandie, un desgraciado final para un fabuloso buque, el más grande, veloz y lujoso en su época. Ver Video: La Agencia de Inteligencia de la Marina en presunción de que estaban ante una ola de atentados alemanes decidieron buscar la ayuda de los estibadores, camioneros y vigilantes controlados por la Mafia. El hombre que contactó la USN fue Joseph Lanza, un líder mafioso de los muelles del río Este y en Lower Manhattan. La Armada lo consideró un patriota y como tal le confiaron la ayuda a organizar el programa de protección de los muelles. Después de un año de tranquilidad el plan fue considerado un éxito y quisieron expandirlo a los puertos del lado Oeste. Pero ese lado era territorio de Luciano, por lo cual debieron viajar a la prisión y negociar con él. Nunca se supo qué fue lo que se negoció aún cuando en 1951 se formó una comisión del senado para investigar los archivos del pentágono. Fuente Gay Talese periodista y escritor, www.Exordio 12/10/12 FUNDACION NUESTROMAR
