El hallazgo de los restos de una fortificación en piedra que a fines del siglo XVIII cobijó a la Real Compañía Marítima de España en la Patagonia revela nuevos datos sobre la historia de la región, según un grupo de arqueólogos argentinos que trabajó en la ciudad de Puerto Deseado, Santa Cruz, a la vera de una ría que desemboca en el Atlántico.
El hallazgo de los restos de una fortificación en piedra que a fines del siglo XVIII cobijó a la Real Compañía Marítima de España en la Patagonia revela nuevos datos sobre la historia de la región, según un grupo de arqueólogos argentinos que trabajó en la ciudad de Puerto Deseado, Santa Cruz, a la vera de una ría que desemboca en el Atlántico.
"El descubrimiento de esta población española demuestra que la historia de este lugar es mucho más antigua de lo que la gente piensa", destacó el director del proyecto, Daniel Schaavelzon, director del Centro de Arqueología Urbana de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires. El fuerte fue construido en 1790 por la Real Compañía Marítima de Carlos IV para pescar y extraer aceite de lobos marinos y ballenas, y enviar esos productos a España.
El lugar fue abandonado en 1807 porque "la actividad ya no era rentable, las condiciones climáticas eran bastante desfavorables y los españoles sufrían los ataques de la Armada inglesa", explicó Mónica Carminatti, integrante del equipo. En 1883, el capitán Antonio Oneto comandó una expedición al lugar y decidió establecer allí una población, reutilizando las ruinas del fuerte español, lo que se considera la fundación de Puerto Deseado.
02/02/08
LA NACIÓN

