Estaban escondidos en una camioneta. Unos 150 kilos de cocaína de máxima pureza fueron descubiertos por la Aduana en el Puerto de Buenos Aires, ocultos en una antigua camioneta Ford-100, listos para ser exportados a España, el principal destino de la droga que sale de nuestro país.
Estaban escondidos en una camioneta. Unos 150 kilos de cocaína de máxima pureza fueron descubiertos por la Aduana en el Puerto de Buenos Aires, ocultos en una antigua camioneta Ford-100, listos para ser exportados a España, el principal destino de la droga que sale de nuestro país.
Una persona quedó detenida con relación al cargamento, a disposición del juez en lo penal económico Juan Carlos Vilella, quien dispuso varias medidas de investigación, que quedaron protegidas por el secreto del sumario que rige en la causa.
El hallazgo de la droga no fue producto de ninguna investigación que haya requerido meses de tareas de inteligencia, sino que se realizó merced a los controles habituales que se efectúan en las terminales portuarias, sobre la base de matrices de riesgo.
En uno de los depósitos estaba la vieja camioneta Ford-100, un vehículo de la década del ´60, que era exportado y que estaba junto a un bugui, dijeron a LA NACION testigos del procedimiento.
Los inspectores comenzaron a revisar la carga la noche del miércoles pasado, la que debía atravesar el canal rojo, es decir se debía inspeccionar la documentación respaldatoria de la exportación y también el contenido de lo que iba a salir del país.
Así fue que se revisó el vehículo con perros que se abalanzaron sobre la carrocería, signo inequívoco de que en el lugar había estupefacientes.
Los canes permitieron orientar a los inspectores que comenzaron a revisar los paragolpes.
"El polvo blanco se filtraba hasta caer al piso", dijo a LA NACION un testigo del hallazgo. Los inspectores aduaneros dedicaron toda la noche a desarmar el vehículo y descubrieron panes de cocaína compactada. Una vez pesados, sumaron 150 kilos.
Los primeros minutos de la investigación fueron cruciales y permitieron detener a una persona. Con la documentación de la carga en poder de las autoridades se hicieron otras medidas de prueba, pero hasta ayer no se había podido ubicar al exportador. El bugui, que estaba estacionado junto a la camioneta sospechosa, no está relacionado con la investigación.
Los caminos de la droga
España es el principal destino de la droga que sale de la Argentina. Entre marzo de 2005 e igual mes de 2006 se decomisaron 2670 kilos que salieron o que iban a salir por barco desde la Argentina hacia puertos españoles.
Además, el mes pasado, según datos recogidos por LA NACION en ocasión de la incineración de 117 kg de cocaína incautados en junio de 2006 durante el llamado Operativo Sillón Blanco (porque la droga estaba oculta en sillones), entre el 1° de enero y el 15 de abril de este año la Aduana confiscó 521 kg de cocaína.
Y de los informes Pampa (que detallan los resultados de la lucha antinarcóticos realizada por la Aduana) surge que de cada diez tentativas de contrabando internacional de estupefacientes por vía aérea detectadas el año pasado, siete tuvieron como destino a España, considerada por los expertos como una verdadera puerta de entrada para la droga en Europa. Por eso, los convenios de cooperación que firmaron la semana pasada el gobierno argentino y el español.
El director de Drogas Peligrosas de la Aduana, Diego Pérez Escobar, había dicho a LA NACION en ocasión de aquella incineración: "Basamos nuestro trabajo en el análisis y la detección por perfiles de riesgo, por medio de un laboratorio informático conectado al sistema María. Se estudian parámetros de riesgo preestablecidos tanto para destinos y orígenes como por mercadería u operador. Por ejemplo, hemos detectado casos de contrabando de cocaína oculta en alfajores; comunicamos esa novedad por el sistema Red Nose (intercambio de información de aduanas de todo el mundo) y, gracias a eso, en España detuvieron a personas que viajaban desde Chile con droga camuflada en alfajores de una conocida marca".
Para comprender cómo funciona la llamada "matriz de riesgo", baste decir que se trata de una base de datos en la que se le asigna un valor (de cero a 100) a cada campo (importador, exportador, destino, despachante, agente de transporte); cuando más alto es el valor resultante de la suma de los "riesgos" individuales, más atención prestarán los inspectores aduaneros a la operación en cuestión.
Eso, seguramente, es lo que ocurrió con la camioneta cargada de cocaína.
Por Hernán Cappiello
De la Redacción de LA NACION
26/05/07
LA NACION
