El Grupo Schahin de Brasil pedirá una “recuperación judicial” (Convocatoria de acreedores) para sus 28 empresas y abandonará sus actividades en el campo de la ingeniería y la construcción para concentrarse en el sector del petróleo y gas, anunció hoy la empresa.
El Grupo Schahin de Brasil pedirá una “recuperación judicial” (Convocatoria de acreedores) para sus 28 empresas y abandonará sus actividades en el campo de la ingeniería y la construcción para concentrarse en el sector del petróleo y gas, anunció hoy la empresa.
El Grupo Schahin de Brasil pedirá una “recuperación judicial” para sus 28 empresas y abandonará sus actividades en el campo de la ingeniería y la construcción para concentrarse en el sector del petróleo y gas, anunció hoy la empresa.
Esta decisión se toma a raíz de los problemas financieros que enfrenta Grupo Schahin, vinculado a la red de corrupción que desvió miles de millones de dólares de la petrolera estatal brasileña Petrobras.
La recuperación judicial es un mecanismo al cual recurren las empresas que entran en crisis económica, financiera y patrimonial, con la finalidad de evitar declararse en quiebra, a través de la valorización por parte del sistema judicial.
En un comunicado, el Grupo Schahin aseguró que solicitará la recuperación judicial debido al pasivo que arrastra de unos 6.500 millones de reales (unos 3.100 millones de dólares), y por tener sus financiamientos cancelados por su vinculación en la operación “Lava Jato”, que investiga los desvíos ilegales de dinero de Petrobras.
Grupo Schahin es la tercera gran empresa brasileña involucrada en la trama corrupta que pide una recuperación judicial, tras la constructora Galvao Engenharia y la constructora OAS, que lo hicieron en marzo pasado.Schahin
En Brasil, la recuperación judicial facilita que las empresas se reorganicen en relación a sus deudas y se recuperen de la crisis financiera, con la finalidad de preservar sus actividades y empleos, además de generar una expectativa de saldar débitos con suministradores.
Creada en la década de los 60 del siglo pasado para actuar en el sector de la construcción, el Grupo Schahin creció y amplió sus actividades al sector de la energía (1986) y telecomunicaciones (1991).
El pasado 6 de abril, la empresa paralizó las operaciones de cinco unidades de perforación que alquilaba a Petrobras.
“La situación vivida sucede principalmente por tener cerrados los mercados de crédito nacional e internacional, lo cual imposibilita el financiamiento de las actividades de la empresa”, argumentó la compañía.
“En los últimos meses, todos los esfuerzos posibles para evitar la recuperación judicial fueron hechos, desde intentar lanzar títulos en el mercado de capitales y de la renegociación de pasivos existentes, hasta el repaso de contratos de obras, infelizmente, sin éxito”, agregó el grupo.
La empresa se mostró confiada en recuperar su capacidad empresarial lo más pronto posible; no obstante, anunció despidos, sin especificar el número.
La operación “Lava Jato” ha involucrado a las mayores constructoras de Brasil y medio centenar de políticos, en su mayoría de partidos oficialistas con el caso de corrupción en Petrobras.
El escándalo en la petrolera estatal comenzó a ser investigado en marzo del año pasado, tras detectarse una red que amañaba los contratos de la empresa con numerosas constructoras al elevar artificialmente el valor de los mismos y repartir sobornos entre funcionarios de Petrobras y decenas de políticos que facilitaban los negocios ilegales.
A lo largo de las investigaciones han sido arrestados cinco ex directivos de la empresa y una decena de ejecutivos de importantes constructoras, así como el tesorero del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de la presidenta Dilma Rousseff. F (Spanish –China)
20/04/15

