Tensión en Oriente Medio: El incidente se produce en medio del conflicto por el plan nuclear de Teheran.
Tensión en Oriente Medio: El incidente se produce en medio del conflicto por el plan nuclear de Teheran.
Teherán afirma que los militares se encontraban en aguas territoriales iraníes. Londres exigió la urgente liberación de sus hombres y equipos. La demanda fue respaldada inmediatamente por Washington.
En una peligrosa escalada de la tensión militar en el Golfo, ayer soldados de una fuerza naval iraní arrestaron a 15 efectivos británicos que se desplazaban en botes de gomas y quienes, según Teherán, estaban en sus aguas territoriales. Londres y Washington exigieron la inmediata liberación de los efectivos. El incidente se produjo, según el Reino Unido, tras una inspección rutinaria a un barco mercante frente a la costa iraquí.
Los marinos sospecharon de una operación de contrabando de crudo y armas, pero cuando hacían su trabajo quedaron detenidos acusados de navegar "ilegalmente" en aguas de Irán, dijo anoche la Cancillería persa.
El estuario de Shatt al-Arab, en las desembocaduras de los ríos Tigris y Eufrates en el Golfo Pérsico, está en litigio y de hecho un conflicto allí —zona clave en la distribución de petróleo— derivó en la devastadora guerra que Irak e Irán sostuvieron en 1980-88 cuando Saddam Hussein era aliado de Washington y EE.UU. pretendía debilitar con esa acción la amenaza de la revolución islámica iraní.
Saddam argumentaba que Teherán alentaba una rebelión entre la población shiíta iraquí, rama islámica mayoritaria en el país y enemiga jurada del entonces hombre fuerte de Bagdad, perteneciente a la minoría nacional sunnita.
Anoche el canciller iraní Manoucher Mottaki, tras varias horas de silencio (Irán festeja el Año Nuevo y las oficinas del gobierno están cerradas), afirmó al canal Al Alam que los 15 marineros e infantes de la Royal Navy habían "violado aguas iraníes" .
Agregó que su gobierno convocó por nota a la encargada de negocios británica en Teherán, Kate Smith, para elevarle una protesta formal del gobierno de Mahmud Ahmadinejad.
"Esta es la enésima vez que los marinos británicos entran ilegalmente en las aguas territoriales en Arvandrud (la zona de Shatt al-Arab). Fueron detenidos por los agentes de aduanas para ser investigados", agregó el canciller. En efecto, en 2004 seis infantes y dos marineros británicos fueron detenidos allí mismo y luego liberados.
En Londres se informó que sus efectivos —con base allí por la ocupación en la que acompaña a Estados Unidos— estaban en aguas iraquíes y que durante la inspección fueron obligados a desplazarse a aguas persas. En rigor, como se señaló, es una zona marítima en litigio.
También el gobierno de Tony Blair convocó al embajador iraní en Londres y demandó la "devolución inmediata y a salvo" de su personal y equipos. "Estamos lidiando con este asunto con la mayor urgencia, con las autoridades iraníes al mayor nivel y el embajador iraní ha sido convocado a la secretaría de Relaciones Exteriores", dijo un comunicado del gobierno británico.
En Washington, el vocero Tony Snow dijo que el presidente George Bush está atento a la situación y acompaña el reclamo británico. Y la Armada estadounidense en Bahrein, que opera frente a las costas iraquíes junto a la británica, dijo que las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria de Irán eran responsables.
EE.UU. ha incrementado sus fuerzas marítimas en la región. En los últimos meses llegaron allí dos portaaviones norteamericanos, respaldados por un grupo de más de 6.500 soldados cada uno, lo que incrementa la tensión.
La administración Bush mantiene una tensa relación con Ahmadinejad por el programa nuclear iraní, que sigue pese a las sanciones ya anunciadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y otras que podrían agregarse. Y cree que los iraníes, como shiítas, tienen injerencia en Irak y contribuyen al estado de violencia en ese país.
Teherán reivindica derechos soberanos sobre su plan atómico, que asegura es para fines civiles, y rechaza las acusaciones de desestabilización en Irak, en cuyo gobierno los shiítas son mayoría. Al contrario, denuncia operaciones de mercenarios en su frontera.
Entre los halcones de la Casa Blanca existen presiones para una salida militar, antes que diplomática, frente a Irán. Y este episodio con los soldados británicos puede agregar más tensión al conflicto.
Las autoridades estadounidenses habían expresado sus temores de que con tantas fuerzas militares concentradas en el Golfo Pérsico, cualquier incidente pequeño pudiera salirse de control y provocar una confrontación armada.
24/03/07
CLARIN

