(FNM) Un relevamiento efectuado en el ámbito del transporte global dado a conocer el miércoles, muestra que la confianza del sector naviero está en su nivel más bajo de todos los tiempos, en medio de temores por una recesión mundial y por la posibilidad de que la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea aumente la presión sobre parte de la industria que ya están sufriendo su peor caída.
(FNM) Un relevamiento efectuado en el ámbito del transporte global dado a conocer el miércoles, muestra que la confianza del sector naviero está en su nivel más bajo de todos los tiempos, en medio de temores por una recesión mundial y por la posibilidad de que la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea aumente la presión sobre parte de la industria que ya están sufriendo su peor caída.
Tanto el segmento de transporte marítimo de contenedores, que mueve desde bananas hasta iPhones, como el de cargas secas a granel que moviliza materias primas como mineral de hierro y carbón, están sufriendo por un exceso de buques, una tambaleante economía global y un debilitamiento de la demanda de consumidores.
En un relevamiento anual realizado por la firma internacional Norton Rose Fulbright, solo el 15% de las respuestas señalan como positivas a las actuales condiciones del mercado, el nivel más bajo desde que se inició esta consulta, en el año 2009. El marítimo, resultó además, el sector de transporte más pesimista de todos los consultados.
Por su parte, el 68% de los encuestados dijeron que una recesión mundial constituye la mayor amenaza para la industria naviera en los próximos años. En cambio, solo un 38% identificó ese riesgo en el transporte aéreo y un 20% en el ferroviario.
Harry Theochari, a cargo del área de transporte global de Norton Rose Fulbright, expresó que “la industria naviera está en medio de la peor recesión que se recuerde y si bien la mayoría de los consultados vislumbra que habrá una recuperación en los volúmenes de carga en los próximos cinco años, cualquier shock económico importante exacerbaría aún más la actual fragilidad de la actividad”.
“La votación de los británicos a favor del Brexit está moviendo a los armadores a evaluar cuáles serán los impactos sobres sus obligaciones regulatorias y sobre su acceso al crédito en un mercado clave para la financiación naviera”, agregó el funcionario, en relación con el rol de la city de Londres.
El transporte marítimo enfrenta un agujero negro global financiero, estimado en USD30.000 millones, causado en parte por el corte de la banca a los préstamos para el sector.
“Aunque todos consideran que los créditos bancarios continuarán siendo la principal fuente de financiación, para muchos armadores los fondos disponibles son escasos y pocos creen que el acceso a la financiación se facilite en el corto plazo”, afirmó Theochari.
La investigación –que censó a 200 actores de la industria del transporte, incluidas compañías, financieras y entidades gubernamentales – mostró mejores perspectivas para los sectores aéreo y ferroviario.
“El optimismo es mayor en las industrias aérea y ferroviaria, alentado por la expectativa de un incremento en la cantidad de pasajeros”, explicó. “En cambio, la industria naviera continúa sintiendo los efectos de la sobrecapacidad en muchos mercados, y existe una generalizada previsión de un incremento en la imposición de normativa”. (Por Jonathan Saul; Reuters en gCaptain. Adaptado al español por NUESTROMAR)
06/07/16

