La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha hecho público el informe anual de su Departamento de Pesca y Acuicultura denominado “Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura 2006”.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha hecho público el informe anual de su Departamento de Pesca y Acuicultura denominado “Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura 2006”.
Según el informe la evolución de la pesca y de la acuicultura en el mundo reconoce distintas etapas que se relacionan con los objetivos que se propusieron las administraciones públicas de los Estados Miembros del organismo internacional.
Ichiro Nomura, subdirector general del Departamento de Pesca sostiene que varias décadas atrás los esfuerzos de lo gobiernos se concentraban en fomentar la pesca y la acuicultura a fin de asegurar el crecimiento de la producción y el consumo de los productos pesqueros. Posteriormente, en la década del 80, al advertirse que muchos de los recursos habían alcanzado la plena explotación y hasta una explotación excesiva los responsables de las políticas pesqueras pusieron su atención en la ordenación pesquera además de ocuparse en fomentar la acuicultura. El reconocimiento de numerosos errores en la ordenación llevó a los Estados Miembros a adoptar ahora un planteo más amplio que se relaciona estrechamente con la gobernanza.
Por gobernanza se entiende la suma de disposiciones jurídicas, sociales, económicas y políticas que se utilizan para alcanzar un ordenamiento sostenible de la pesca y la acuicultura. Es decir que el empeño que se ponga en mejorar los niveles de gobernaza o de buen gobierno es, hacia el futuro, el mayor desafío que tienen los Estados y entre ellos la Argentina.
Cómo se prepara nuestro país para encarar este reto. No parece ser una repuesta fácil de dar. Si tomamos como ejemplo que la principal ley que da el marco jurídico a la actividad pesquera aún no se cumple en su totalidad, o mejor dicho que el corazón de la ley en cuanto al régimen de administración de los recursos por cuotas individuales transferibles de captura es lo que permanece en la nebulosa. O si tomamos que la merluza, el principal recurso de nuestros mares, permanece jurídicamente en emergencia y que a pesar de los ocho años de este status especial y de la extensa zona de veda impuesta no se ha podido recuperar.
O que como señala la FAO la producción mundial de captura “se ha mantenido relativamente estable en el último decenio” y que en cambio, “en el Atlántico suroeste, la pronunciada reducción de las capturas de pota argentina hizo que el total de las capturas disminuyera al nivel más bajo desde 1984.”
El enfoque amplio que propone FAO dirigido a mejorar la gobernanza también implica conocer qué factores e intereses influyen en los procesos de toma de decisiones y las reglas a través de las cuales se ejerce la autoridad.
Aún persisten serias dudas respecto a la eficacia de los controles, las debilidades del ejercicio del poder de policía, las deficiencias del sistema sancionatorio, la demora en disciplinar a algunos usuarios de los recursos, la permisividad frente al trabajo en negro que conlleva producción y comercio en negro, en definitiva, la falta de una política global para el sector que necesariamente se articule con las políticas sanitarias, fiscales, laborales, ambientales y de investigación.
Ante este escenario más que interrogarse sobre nuestra capacidad de enfrentar el desafío de mejorar los niveles de gobernanza, sería más razonable encarar acciones, correctas o incorrectas políticamente, aún en un año electoral.
19/03/07
PESCA & PUERTOS
