Señaló Alejandro Jacín, secretario adjunto del Somu, a casi un mes del trágico hundimiento del buque “San Jorge I”. Un triste final, a casi un mes del hundimiento del buque pesquero “San Jorge I” en aguas de la costa de Villa Gesell. En las últimas horas se conoció que no fue hallado en el interior de la embarcación ningún cuerpo de los cuatro pescadores desaparecidos, entre ellos, un trabajador de nuestra ciudad.
Señaló Alejandro Jacín, secretario adjunto del Somu, a casi un mes del trágico hundimiento del buque “San Jorge I”. Un triste final, a casi un mes del hundimiento del buque pesquero “San Jorge I” en aguas de la costa de Villa Gesell. En las últimas horas se conoció que no fue hallado en el interior de la embarcación ningún cuerpo de los cuatro pescadores desaparecidos, entre ellos, un trabajador de nuestra ciudad.
“Fue un hecho muy doloroso para toda la familia de la pesca, ya que tuvimos la pérdida de compañeros marítimos, el caso nos caló muy hondo, y al verse involucrados pescadores locales estamos tratando de contener a sus familias”, señaló ayer a Ecos Diarios, Alejandro Jacín.
El secretario adjunto del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos aseguró que “desde el gremio brindamos ayuda en todo lo que podemos a los familiares, que sepan que no están solos y que pueden contar con nosotros en este tiempo”.
Uno de los pescadores que no ha podido localizarse todavía es Rogelio Hernández era padre de varios hijos y su matrimonio llevaba 20 años. “La señora de Hernández la está pasando muy mal, especialmente en lo económico, ya que va a pasar un tiempo hasta que recién comiencen a percibir algún dinero”, sostuvo el directivo.
Un tiempo vital
Jacín señaló que “en principio hubo un rastrillaje iniciado por Prefectura que, supuestamente, era el indicado, pero después nos enteramos que hubiera sido mejor la participación de buzos de la Armada Nacional porque tenían otra clase de instrumentos para sumergirse, ya que cuentan con una cápsula que puede alcanzar una mayor profundidad en el agua”.
Añadió que “se perdió un poco de tiempo en la búsqueda y esta participación de la Armada pudo haber sido de forma anticipada, pero sabemos que quienes buscaron hicieron lo imposible para encontrar los cuerpos de los muchachos”.
En las últimas horas, buzos de la Armada “estuvieron en el interior del buque y no se hallaron los cuerpos, pero los rastrillajes continúan por agua y aire. Tal vez, algún otro barco de pesca pueda encontrar algo, como ha sucedido en otras oportunidades”, puntualizó el secretario adjunto del Somu.
Precisamente, la semana anterior otro barco de pesca halló entre sus redes el cadáver del marinero Carlos Peña, oriundo de Mar del Plata, mientras que aún están desaparecidos además del necochense Rogelio Hernández, Pablo Vacarezza, Alejandro González y Maximiliano Alí.
Shock emocional
Jacín reconoció que tanto el necochense Carlos Ituarte Chico como sus colegas Lucas Martínez y Walter Barbas, ambos de Mar del Plata, permanecen con la etapa de recuperación y todavía no han declarado sobre lo sucedido la fatídica noche del martes 24 de febrero pasado.
“Por el estado de shock en el que se encuentran tienen orden de no declarar por un tiempo. Creemos que es vital todo esto porque hay mucha confusión, que había viento, que no había, que había mucho mar de fondo y que la lancha estaba de una manera o de otra, si tenía máquina o no”, explicó el dirigente gremial.
Acotó que se pondrá énfasis en controlar la “altura de los cajones de pesca, ya que en las bandas del barco forman una pared y la embarcación se pone de costado y esto puede llevar a que se escore de tal manera que al venir una ola y ante un fuerte viento se corre peligro que se de vuelta”.
Alejandro Jacín manifestó también que se pretende que los tripulantes de los buques de pesca trabajen con chalecos adecuados que “son como bandas finitas que se adhieren al cuerpo de la persona y al tocar el agua, prácticamente, se inflan y permiten la flotación. Si una fatalidad permite una muerte por hipotermia, estos chalecos dan la posibilidad que se encuentren los cuerpos”.
Sin rastros de los desaparecidos
Después de dos semanas de intenso trabajo, los buzos que integran el Servicio de Salvamento de la Armada lograron inspeccionar todos los compartimentos del barco hundido a 40 metros de profundidad, frente a Villa Gesell, y determinaron que no había ningún cuerpo en su interior.
Cada inmersión quedó registrada en filmaciones que luego fueron entregadas al Juzgado de Dolores, con el objetivo de certificar legalmente que dentro del buque no quedaron los cuerpos de los tripulantes desaparecidos.
Por requerimiento de la Prefectura Naval Argentina, el Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada ordenó al Servicio de Salvamento destacarse a bordo del destructor ARA “Sarandí” a la zona donde el pesquero se había hundido durante la noche del martes 24 de febrero último.
El Servicio de Salvamento contó con una cámara hiperbárica, una planta de aire, un rack de tubos de oxígeno y mezcla, botes neumáticos, un vehículo para exploración subacuatica, un compresor para recarga de botellones de aire y un equipo de especialistas en medicina hiperbárica y material para realizar buceos de profundidad.
Ingresaron al buque
Tras marcar la zona del hundimiento del pesquero “San Jorge I”, los buzos ingresaron a la embarcación y exploraron camarotes, baños, puente de comando, comedor y la parte inferior como la sala de máquinas.
En la última jornada de buceo, el personal del Servicio de Salvamento de la Armada logró ingresar a uno de los camarotes de la banda de babor que no había sido inspeccionado, luego de forzar una puerta de madera que obstruía el acceso al mismo.
El suboficial primero Carlos Alberto Genez del Sisa explicó que para poder derribar la puerta utilizaron una barreta con la cual quebraron una madera que obstruía el acceso, pero los resultados hasta el momento resultaron infructuosos para tratar de encontrar algún cuerpo de los desaparecidos. (Ecosd Diarios)
20/03/15

