La embarcación transportaba a inmigrantes haitianos que se dirigían a las islas Turcos y Caicos; ocho murieron y 44 permanecen desaparecidos; se desconocen las causas del accidente
La embarcación transportaba a inmigrantes haitianos que se dirigían a las islas Turcos y Caicos; ocho murieron y 44 permanecen desaparecidos; se desconocen las causas del accidente
SANTO DOMINGO (AP).- Un bote que transportaba a inmigrantes haitianos se incendió cerca de República Dominicana, dejando al menos 8 muertos y 44 pasajeros desaparecidos, informó ayer un portavoz de la Guardia Costera estadounidense.
Las víctimas viajaban desde el poblado de Cap-Haitien en el norte de Haití rumbo a las islas Turcos y Caicos, cuando su bote se incendió a 37 kilómetros al norte de Dominicana, señaló el suboficial Barry Bena, portavoz del Servicio de Guardacostas.
Los sobrevivientes. Dos inmigrantes fueron rescatados del agua anteayer y trasladados a un hospital en Montecristi en la costa norte de Dominicana.
Aparentemente, los inmigrantes habían estado en el agua durante al menos un día cuando fueron detectados por un velero estadounidense que navegaba desde Panamá, expresó el capitán José Antonio Carrero, comandante de las opee la Marina dominicana.
"Sólo hallaron a dos personas, ni el bote ni nada más", añadió Carrero.
Los rescatados, un hombre y una mujer, recibían tratamiento ayer por quemaduras de primer grado y deshidratación, comentó la doctora María Belliard. En tanto, ocho de los pasajeros fueron encontrados muertos en el Atlántico.
El rescate. Un navío de la Guardia Costera estadounidense, dos aviones y un helicóptero buscaban a otros sobrevivientes, dijo Bena. Una embarcación de la Marina ayudó en los esfuerzos de rescate anteayer.
Las autoridades desconocen cuándo ocurrió el incendio, así como la fecha en que los inmigrantes se hicieron a la mar o qué provocó el fuego.
Una realidad apremiante. Miles de haitianos, huyendo de la aplastante miseria y de las frecuentes revueltas políticas, se lanzan al mar cada año, con dirección norte en endebles botes hacia Florida. Casi todos ellos son interceptados y repatriados a su lugar de origen, donde la abrumadora mayoría de su población de 8 millones subsiste con menos de un dólar al día.
El número de botes de inmigrantes aumentó tras la revuelta que derrocó al presidente Jean-Bertrand Aristide, enviando a la economía en una espiral descendente y desencadenando una ola de sangrienta violencia urbana.
02/03/07
LA NACION
