La crecida del Paraná, que elevó de manera natural el calado de 34 a 37 pies, actuó como disparador para que aceiteras y exportadoras vuelvan a la carga con un reclamo de vieja data: la profundización de la hidrovía para garantizar los 36 pies de calado.
Ayer, el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) difundieron un comunicado en el que aseguran que “la crecida que experimentaron las aguas del Río Paraná en los últimos días elevó de manera natural el calado de la Hidrovía de los 34 a los 37 pies, lo que permitió la salida de los buques Panamax con carga completa y un ahorro significativo para los agricultores que despachan anualmente más de 40 millones de toneladas de cereales, oleaginosas y sus derivados por esa vía”.
El dato había sido adelantado el lunes por punto biz en una nota en la que daba cuenta que la reciente crecida está apuntalando la competitividad de la economía nacional ya que evita la escala en Brasil que significa más gastos de flete (un barco cuesta de 30 a 38 mil dólares por día).
Las entidades aprovecharon la movida y reclamaron que se completen las obras de dragado para mejorar la competitividad de las exportaciones ya que aseguran que permitirán triplicar el volumen exportado y generarán un ahorro concepto de flete de u$s160 M.
“Los usuarios del sistema consideran fundamental profundizar los logros alcanzados mediante el mantenimiento de las actuales condiciones de la concesión y la inmediata concreción de los 36 pies de profundidad hasta puerto General San Martín y 28 pies hasta Santa Fe”, concluyeron.
23/02/07
ROSARIONET.COM
