Esto pasó en nuestra región: Luis Piedra Buena recibe en propiedad la Isla de los Estados

Este día, el Congreso de la Nación aprueba una ley por la cual se le concede al comandante Luis Piedra Buena la propiedad de la Isla de los Estados, como reconocimiento a sus labores humanitarias y de afirmación de la soberanía argentina en las lejanas tierras australes.

Este día, el Congreso de la Nación aprueba una ley por la cual se le concede al comandante Luis Piedra Buena la propiedad de la Isla de los Estados, como reconocimiento a sus labores humanitarias y de afirmación de la soberanía argentina en las lejanas tierras australes.

A partir del rescate de un grupo de náufragos alemanes y conocedor de los peligrosos mares circundantes, el marino argentino construyó, en 1862, un refugio cerca de la bahía – fiordo de Puerto Cook. Allí, emprendió durante varios años la producción de aceite de lobo marino y pingüino, a partir de la caza de gran cantidad de animales y su posterior cocción.

En 1873, viaja con la goleta Espora a la isla y lo sorprende un terrible temporal que destruye la nave. Con los restos que logró rescatar, construye un pequeño cúter, al que llamó Luisito, que le permitió volver a navegar. Emprendió el viaje a Punta Arenas para aprovisionarse y, a su regreso a la isla de los Estados, actuó en socorro de los náufragos de los buques Eagle y Doctor Hanson. El gobierno alemán premió su acto solidario y envió a Piedra Buena un magnífico anteojo–telescopio en una lujosa caja, con una plaqueta de plata con el siguiente texto: “Nosotros, Guillermo, por la Gracia de Dios Emperador de Alemania y Rey de Prusia: Consideramos esta caja como recuerdo de gratitud al capitán D. Luis Piedra Buena, del buque argentino “Luisito”, por los servicios prestados en el salvamento de la tripulación del Doctor Hanson naufragado en octubre de 1874”.

En 1882, participa en la expedición científica, bajo la dirección del italiano Giacomo Bove, que tuvo como centro principal de observación la isla de los Estados y el canal de Beagle.
Ese año, el presidente Julio Roca le confirió el grado efectivo de teniente coronel de la Marina de Guerra. Se aprestaba a efectuar una nueva navegación a la región, cuando lo sorprendió la muerte el 10 de agosto de 1883.

Décadas después, el Ejecutivo Nacional les compró a los herederos la isla para convertirla en reserva natural. En la actualidad, el apostadero de Puerto Parry de la Armada es el único sitio habitado de la isla.

06/10/10
EL DIARIO DEL FIN DEL MUNDO

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