Estiman que nuevo puerto en Limón operaría en el 2016 (Costa Rica)

Estiman que nuevo puerto en Limón operaría en el 2016 (Costa Rica)

Advierten sobre necesidad de invertir en terminales actuales.

Advierten sobre necesidad de invertir en terminales actuales.

Aún con todo el viento a favor de la concesión para construir un nuevo puerto en Limón, Costa Rica, las actuales instalaciones deberán soportar al menos seis años como el principal punto de partida para el comercio costarricense.

Pese a eso, pocos recursos se están embarcando en esa dirección, con lo que se dejaría a la deriva este centro neurálgico de las exportaciones.

Marco Fidel Tristán, integrante de la comisión de infraestructura de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), advirtió que es necesario considerar como una prioridad la inversión en los puertos del Atlántico, ante el trámite que todavía debe recorrer la posible construcción de un nuevo muelle.

Tristán calcula en seis años el tiempo mínimo que requeriría completar los trámites ante el Consejo Nacional de Concesiones (CNC), que actualmente estudia la oferta económica de APM Terminals, la obtención de permisos y la construcción del nuevo terminal de contenedores.

Esta espera fue confirmada por Allan Hidalgo, presidente ejecutivo de la Junta de Administración Portuaria de la Vertiente Altántica (Japdeva). “Si se concreta la concesión en las próximas semanas, con los procesos de formalización y refrendo, orden de inicio y cumplimiento de requisitos… el puerto estaría operando en el 2016”, dijo.

Esto si no se presentan problemas para este proceso, que requirió tres revisiones del cartel de licitación y al final contó solo con un oferente. Leroy Pérez, secretario de información del Sindicato de Trabajadores de Japdeva (Sintrajap), ratificó que no se oponen a la construcción del nuevo puerto… siempre que le permitan a Japdeva y las actuales instalaciones portuarias competir.

“Apoyamos la nueva obra, si todo es transparente. Pero nos empieza a parecer que todo resulta sospechoso, un solo oferente y cambios en el cartel”, dijo Pérez.

Buscando recursos
Para las próximas semanas, tres acontecimientos deberán aclarar el futuro de la modernización portuaria en Limón, desde la definición de la nueva concesión, a la reforma de las actuales instalaciones mediante las elecciones en Sintrajap.

Sin embargo, sea cual sea el norte al que se dirigirá la reforma, los recursos no asoman en el horizonte.

Las compras de Japdeva no se han fortalecido en el último año. Por el contrario, se redujeron en más de un 50%, según los datos en el Sistema Integrado de la Actividad Contractual (SIAC) de la Contraloría.

A su vez, para el 2011, no se vislumbra una voluntad de apuntalar los muelles actuales. El presupuesto de Japdeva se reduce un 27% con respecto al que se presentó en el 2010. Se trata de la propuesta de gasto más pequeña que las autoridades han presentado en cuatro años.

Sintrajap asegura que equipar los puertos actuales costará unos $100 millones, pero afirman que no se trata de una situación desbordada, porque existe la posibilidad de obtener un crédito.

“Hicimos cálculos de que con solo agregar una grúa pórtica a Moín, podemos aumentar los ingresos en $17 millones al año, sin tener que requerir un aumento de la carga. Y si hacemos una inversión en equipos adicionales, podemos subir a $27 millones, lo que alcanza para pagar el crédito que se requiera”, afirmó Pérez.

Ajedrez complicado
El tema de la carga es fundamental para los cálculos que se requieran, ya que la crisis internacional afectó el tránsito en los puertos. Los datos de Cepal en el 2009 indicaron que la carga que se movió por los puertos del Caribe se redujo un 10%.

Además, debe considerarse el tema de la saturación del puerto. Según estimaciones portuarias, las instalaciones se consideran saturadas con una ocupación que se ubique alrededor de un 50%. Limón se encuentra dentro de estos parámetros, mientras Moín casi llega al 70%.

Ante este panorama, Hidalgo considera que no hay muchas alternativas. “Lo que queda es aumentar la eficiencia actual. Con la infraestructura actual, ver cómo hacemos para llegar al 2016, maximizar el equipo”, manifestó.

Ya se tiene el presupuesto para reparar una de las grúas pórticas más antiguas, que data de la década de los 80, por un costo de unos $3 millones. “Vamos a refaccionar ese aparato y estudiamos la posibilidad de grúas móviles en Moín, para procurar operaciones más rápidas”.

Hidalgo también confía en superar la sequía de siete años con las mismas tarifas. De hecho, la Contraloría llamó la atención en el sentido de que no se han actualizado desde el 2003, lo que provocó que en el primer semestre del 2010 se generara un déficit por ¢1.178 millones solo en la prestación de servicios portuarios.

Además, el ente fiscalizador determinó que existen tarifas que desde el 2008 requieren de importantes ajustes, porque la desactualización en estos rubros ha provocado una pérdida de poder de compra estimada en más de un 26%.

Ante este panorama, la gestión de un ajuste de tarifas ante la Autoridad Reguladora (Aresep), programada para la primera quincena del 2011, adquiere condición de trámite obligado.

Cambio forzado
Ante este panorama, Japdeva está urgida de un cambio.

“Si no producimos más recursos, Japdeva va a un cierre técnico. Necesitamos generar más recursos, no para salarios, sino para inversión”, dijo Hidalgo.

Sin embargo, la visión de ese proceso es diferente para los actores en conflicto. Pérez considera que el cambio pasa por modernizar las actuales instalaciones e invertir para competir con la nueva terminal de contenedores, en el caso de que se concrete, por lo que apuntan más allá del 2016.

Por el contrario, Hidalgo considera que se deberá analizar si se mantiene el actual modelo o si se retoma el concepto de un nuevo modelo de concesión, lo que reconoce pasa por esperar el resultado de la elección de los trabajadores del sindicato.

“Si gana el grupo de Brenes, él ya había finiquitado una negociación con las autoridades, creo que se podrían retomar y en un plazo de unos dos meses sacar un cartel para licitar las actuales instalaciones, bajo una modalidad de contratación administrativa. Pero si gana el grupo de Blair, que se opone a esta posibilidad, habría que pensar en un plan B. Pero no podemos quedarnos como estamos”, argumentó Hidalgo.

Pulso viejo
Con este panorama, todo indica que este mes se deberán definir las condiciones para la inversión en el puerto de Limón.

Culminará así un viejo pulso que se remonta al gobierno de Abel Pacheco (2002-2006), cuando Sintrajap y el Ejecutivo intercambiaron propuestas sobre la modernización.

Posteriormente, en el periodo de Óscar Arias, se engavetó ese proceso y se apostó por la concesión, pero la sentencia de la Sala Constitucional en este año obligó a replantear lo ejecutado. Ahora, los empresarios temen que el tema se vaya quedando en un limbo.

Tristán indicó que esperan que haya una definición en alguna dirección, pero que no perjudique a los productores.

Mientras se afina la posibilidad de nuevas obras, se deberá escoger la ruta hacia la cual se enfilará la proa de los puertos por los próximos años.  Fuente: El Financiero (Costa Rica)

03/01/11
MUNDO MARÍTIMO

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