Los stocks de la variedad hubbsi caen desde 2003; no piensan cerrar la pesquería.
Los stocks de la variedad hubbsi caen desde 2003; no piensan cerrar la pesquería.
Stock en baja: en la zona al norte del paralelo 41, en los primeros siete meses de 2007 se pescaron 16.915 toneladas, contra las 67.564 toneladas del mismo período de 2002.
Exportaciones: en 2006 la merluza hubbsi generó exportaciones por 311 millones de dólares, con ventas de 165.000 toneladas.
Precio en alza: en 2007, el precio promedio de la tonelada de pescado está alrededor de 1722 dólares, un 25 por ciento más que en 2006.
Similitud: de acuerdo con CEDEPESCA, la baja del reclutamiento es similar a la registrada en 1998, que antecedió a la última crisis de la hubbsi.
Meta frustrada: el programa de recuperación del recurso propuesto en 2000 preveía recuperar el stock hasta las 500.000 toneladas.
LOS NUMEROS DE LA HUBBSI
Una vez más, la merluza hubbsi es noticia en la Argentina por la baja del stock, un fenómeno que data de 2003, apenas tres años después de la última crisis de la especie.
Aunque el problema no tendría impacto en el consumo interno, ya que el 90% de la producción se exporta, la baja del stock significaría un golpe al intercambio comercial del país, ya que la hubbsi es un producto estrella en el negocio pesquero y sólo en 2006 generó ingresos por exportaciones de 311 millones de dólares, sobre los 1000 millones que representan las ventas externas totales de pescado.
De acuerdo con las estadísticas, la caída en los stocks sería más crítica en la zona al norte del paralelo 41. Según datos oficiales reproducidos por el semanario Pesca & Puertos, en los primeros siete meses de 2007 en ese caladero se desembarcaron 16.915 toneladas. Si este dato se compara con 2002, resulta que en el mismo período de hace 5 años la flota ubicada al norte del paralelo 41 descargó un stock del orden de las 67.564 toneladas, cuatro veces más que ahora.
Varios técnicos confirmaron la situación, pero prefirieron preservar sus nombres, debido a lo delicado que puede ser reconocer la existencia de una crisis. Sólo la ONG Centro Desarrollo y Pesca Sustentable (CEDEPESCA) emitió una serie de comunicados para alertar sobre el tema. "Una señal de alarma fue que la declinación en el reclutamiento (paso de especies jóvenes a la adultez) es similar a la registrada entre 1998 y 2000, con el agregado de una biomasa reproductiva inferior a la de aquellos años. Lamentablemente, la recuperación observada a partir de 2001 no se materializó en la biomasa y la merma de juveniles se reflejaría en las capturas de este año, y más en el próximo", advirtieron.
En las empresas pesqueras, por otro lado, no hay acuerdo acerca de cuán grave es la situación: mientras algunas coinciden con los técnicos, otras creen que la cosa no es tan grave. "No es una situación caótica ni catastrófica, sino una natural disminución en las capturas, que puede obedecer a diferentes motivos, no sólo al esfuerzo de pesca, sino también a factores climáticos y alimentarios", dijo el presidente de una de las empresas pesqueras más grandes y ex presidente de una de las cámaras procesadoras.
La visión del Gobierno
Consultado por LA NACION, el subsecretario de Pesca, Gerardo Nieto, reconoció que la merluza tiene problemas, pero desestimó la posibilidad de cerrar la pesquería. "El recurso se recupera de a poco, con disciplina, paso a paso, que es lo que estamos haciendo. No con medidas de shock. Que se cierre la pesca no implica que por eso se recupere automáticamente la merluza", explicó Nieto, para luego asegurar que aunque el stock de la hubbsi depende de factores naturales no controlables veía "poco factible" que se produjera una crisis similar a la de 2000.
"Venimos trabajando en el tema desde hace años, recortando la captura un poco cada campaña. Estamos manejándolo, pero no sólo mirando al recurso en sí, sino a las empresas y a los trabajadores que dependen de él. No podemos despegarnos de esos eslabones de una cadena de la que depende tanta gente", dijo Nieto, que este año bajó la captura permisible de 380.000 a 340.000 toneladas.
Sobre la porción al norte del paralelo 41 (zona común con Uruguay), donde la situación es más crítica, Nieto dijo que se trabaja con ese país para hacer una administración sustentable, aunque reconoció que los uruguayos no recortan cupos en la misma proporción que los argentinos.
En sintonía con la preocupación por el futuro de la especie, la Secretaría de Agricultura modificó en agosto la resolución que distribuía las capturas para 2007, aumentando las paradas que obligan a permanecer a los buques en puerto y disponiendo una parada adicional de entre 10 y 15 días, entre otras medidas.
Desde CEDEPESCA creen que, en este panorama, una solución puede ser algo que muchas empresas temen: reducir la presión sobre el recurso. "Deberá pensarse una reorientación de la sobrecapacidad de pesca. Valor agregado, acuicultura, especies subexplotadas deberían formar parte de un paquete de incentivos dentro de una política para el sector, además de políticas sociales y laborales", dijeron en la ONG.
Por Mercedes Colombres
01/10/07
LA NACIÓN
