Daniel Molina Carranza. Director Ejecutivo de la Cámara de Armadores de Pesqueros Congeladores Argentinos.
Asegura que el sector pesquero aún es visto como un simple generador de materia prima y no como empresas de la industria de la alimentación y que entre cupificar y cuotificar hay mucho más que una diferencia semántica.
Daniel Molina Carranza. Director Ejecutivo de la Cámara de Armadores de Pesqueros Congeladores Argentinos.
Asegura que el sector pesquero aún es visto como un simple generador de materia prima y no como empresas de la industria de la alimentación y que entre cupificar y cuotificar hay mucho más que una diferencia semántica.
– ¿Cuáles son los principales ejes de trabajo que le ha encargado la nueva Comisión Ejecutiva de CAPECA?
– El principal eje de trabajo es el de trabajar juntos, tratar de unir la mayor cantidad de empresas a esta revigorizada CAPECA y vitalizar las comisiones internas, como por ejemplo buques tangoneros, buques poteros o la comisión laboral.
Mi función será la de coordinar todos esos funcionamientos y ser un nexo entre la cámara y todo aquello que nos rodea, es decir autoridades gubernamentales nacionales, provinciales, gremios, etc.
– El sector pesquero argentino hace importantes aportes a la economía nacional. Sin embargo su presencia en la agenda política y en la consideración general es mínima ¿Según su opinión cuáles son los factores que inciden en esta falta de consideración del sector?
– Primero, debemos decir que el sector pesquero enfrenta una de sus peores crisis económicas y, pese a los cambios motivados por la devaluación, el sector se encuentra en una situación más negativa que en el 2001. Aún así somos sustento de miles de familias asentadas en todos los puertos del litoral marítimo y fluvial.
En segundo lugar, el sector esta condicionado en su desarrollo al recurso, a la administración pesquera nacional y provincial, a la influencia de los sectores gremiales, 9 gremios a bordo y 4 en tierra, a la inseguridad jurídica, y a las condiciones externas de mercado al ser un sector básicamente exportador. Creo que a las autoridades del Estado les cuesta a veces poder entender el universo en el cual nos movemos y tiende a minimizar nuestros problemas y nos incorporan más como un productor de materia prima que como un grupo de empresas de la industria de la alimentación.
Distribuimos en sueldos y cargas sociales el 50 por ciento de nuestros ingresos por ventas. Quizás no hemos hecho valer nuestro importante papel como generador de riquezas y es tiempo de hacerlo.
– Luego de trabajosas negociaciones, la Cámara y el SOMU han firmado un nuevo Convenio Colectivo de Trabajo ¿En qué estado se encuentran las negociaciones con los otros gremios marítimos?
– CAPECA y el SOMU han firmado un Convenio por 3 años de vigencia, con el resto de los gremios mantenemos abiertas las negociaciones y nuestra posición es estar presente en todas las comisiones de trabajo.
En resumen, es nuestra intención firmar con el resto de los gremios ni bien estén dadas las condiciones y lleguemos a puntos base de acuerdo.
– En los últimos dos años se capturaron excelentes volúmenes de calamar y langostino, dos de las principales especies del caladero, sin embargo varias empresas pesqueras enfrentan serios problemas económicos ¿Cómo explica esa situación?
– Si tenemos en cuenta que el recurso es una de las patas del delicado equilibrio del negocio pesquero, debemos analizar que pasa con las otras patas. Es decir, las condiciones externas del mercado y los costos internos. Hay oportunidades en las cuales cuanto más se produce, más se pierde.
Los precios internacionales del calamar han llegado a un piso determinantemente bajo, de modo que producir en estas condiciones, pagando retenciones a las exportaciones, sin incentivos fiscales y con costos cada vez más elevados, es inaceptable.
El caso del langostino es diferente, hemos llegado prácticamente a los valores del 2001, nada más que en peores condiciones internas y con retenciones antes inexistentes.
Si no existieran esas retenciones y si las empresas no tuvieran costos agregados por las provincias no deberíamos pasar por situaciones de crisis
– Con respecto a la merluza ¿Cuál es la opinión de la cámara respecto al mantenimiento del decreto 189/99 que estableció la emergencia y el régimen anual de cupificacion como sistema de manejo de la especie?
– Las condiciones en las cuales se firmó el decreto 189/99 son absolutamente diferentes a las actuales y si bien el recurso merluza está en una situación delicada, la actual es mejor situación que la que existía en ese momento. Basta ver los números que fueron autorizados de captura.
Referente a la cupificación, entendemos que si hay una ley que establece la cuotificación, lo que se debe hacer es cuotificar a la brevedad. No es un problema de semántica sino, que son términos diferentes.
Y hay uno solo que corresponde por ley, que es cuotificar.
– Si bien la ley 24922 estableció un marco federal para el manejo de la pesca mediante la creación del Consejo Federal Pesquero, las provincias aún muestran una falta de coordinación y hasta dictan medidas que se contradicen unas con otras ¿Cómo piensa que se podría mejorarse esta situación?
– En lo particular creo que no es el ámbito empresario desde donde debemos dar las medidas para que el manejo de la pesca sea coordinado y no contradictorio.
Tanto el ejecutivo como el Consejo Federal Pesquero tienen todos los medios para ajustar lo que haya que ajustar y volver eficiente lo que ahora no lo es.
Las empresas son las víctimas de los errores que se cometen, de modo que lo que podemos ambicionar es un manejo correcto de la pesquería en todo el ámbito nacional.
– ¿Cómo se supone que deberían encauzarse las relaciones entre el sector privado y el público a fin de darle un marco de mayor estabilidad y previsibilidad a la actividad pesquera?
– A mi entender hay que tener comunicación continua entre el Estado y las cámaras que representan al sector, establecer mecanismos de trabajo en puntos clave que permitan que el Estado conozca el pensamiento de los privados y administrar el recurso de la manera mas justa y equilibrada para todos.
Desde CAPECA ya estamos trabajando con la Subsecretaría de Pesca en temas de preocupación común, que definirán la viabilidad del negocio.
Reitero que estamos ante la mayor crisis pesquera de los últimos años y se necesitan grandes soluciones para grandes problemas.
– ¿Cuál es la posición de CAPECA con relación a la reforma de la ley 24.922 que agrava las penas para quienes pesquen sin permiso dentro de nuestras aguas jurisdiccionales y que obligará a las empresas a optar entre pescar dentro de las aguas en disputa con Gran Bretaña o en nuestra Zona Económica Exclusiva?
– La posición de la Cámara es cooperar con el Estado nacional en cuanto al control y medidas a tomar en contra de los buques que operen en nuestras aguas de la Zona Económica Exclusiva sin permiso. De modo que estamos totalmente de acuerdo con el agravamiento de penas. Referente al segundo punto es un tema de política nacional en el cual no intervenimos.
02/07/07
PESCA & PUERTOS
Daniel Molina Carranza es Presidente de la Fundación NUESTROMAR

