El delegado del SOMU en Rawson, Ricardo Soto, confirmó a este medio que el gobierno provincial le entregará un subsidio de mil pesos a cada uno de los 200 marineros que están reclamando mejores condiciones laborales y un mejor precio en el kilo de la merluza y langostino a los empresarios de la Flota Amarilla.
El delegado del SOMU en Rawson, Ricardo Soto, confirmó a este medio que el gobierno provincial le entregará un subsidio de mil pesos a cada uno de los 200 marineros que están reclamando mejores condiciones laborales y un mejor precio en el kilo de la merluza y langostino a los empresarios de la Flota Amarilla.
“Ayer los marineros recibieron 500 pesos por parte del gobierno provincial para pasar las fiestas navideñas y la próxima semana se les entregará el resto para completar los mil pesos”, explicó.
A pesar que ya hace más de un mes que los barcos están parados y no salen a pescar por los desacuerdos que existen entre los empresarios y el gremio que ha venido solicitando un precio de 11 pesos el kilo, Soto descarta que la actividad se pueda reiniciar ante de fin de mes y espera con ansiedad que en enero las cosas mejoren para su sector.
En Buenos Aires
Ricardo Soto mantendrá hoy en Buenos Aires un encuentro con el Secretario General del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, Omar Suárez, para ir avanzando y haciendo los planteos al empresariado para que se pueda salir a trabajar, “hoy me reuniré con el máximo referente del sindicato para que nos apoye con las negociaciones desde aquí para que podamos darle una respuesta a nuestros marineros y que empecemos a trabajar después de unos días de gran tensión”.
El paso de la crisis
Lo cierto que hoy la postal en el puerto son los buques que están amarrados ya que sus armadores prefieren mantenerlos parados antes que sacarlos a la pesca.
Recordemos que el saldo negativo de muchas empresas las llevó a optar por no salir a pescar. Este año el problema no ha sido la falta de cupo, sino que se ha roto el circuito de comercialización.
Las fuentes consultadas por este medio coincidieron en señalar que es muy difícil vender las capturas y el que logra hacerlo debe entregar la mercadería a precios bajísimos. Los costos han crecido en forma sistemática, entonces, se escoge no zarpar, “aquí el problema es que no hay precio”, dijeron.
El principal mercado de colocación de las capturas de esta flota han sido siempre las empresas pesqueras de Puerto Madyn, pero las finanzas de éstas, han cortado el aceitado circuito que existía con los propietarios de estas embarcaciones de 21 metros de eslora.
Se ha restringido la compraventa en banquina, mientras que anteriormente, antes de llegar a puerto los barcos ya tenían vendidas sus capturas o las negociaban en cuestión de horas.
Ahora se ingresa a puerto y se termina vendiendo a precios muy bajos ante la falta de demanda, y muchas veces no se llegan a salvar los gastos del buque.
23/12/09
DIARIO DE MADRYN
