Energía: pronóstico reservado para 2008

Fuertes caídas de producción de petróleo y gas si se cuenta diciembre a diciembre de los últimos dos años.

Fuertes caídas de producción de petróleo y gas si se cuenta diciembre a diciembre de los últimos dos años.

Mientras diversos analistas plantean que durante 2008 el precio del crudo continuará en alza, la Argentina plantea en su horizonte cercano el interrogante respecto de si la baja de producción registrada en el último año llegará a incrementar las necesidades de importar petróleo y gas, considerando el alto impacto que esa mayor dependencia externa comenzará a determinar sobre los índices de precios internos.

Tal como informó este diario días atrás, los índices estadísticos de la Secretaría de Energía de la Nación mostraron una notable caída entre diciembre de 2006 y diciembre de 2007. En efecto, la producción acumulada hasta aquel mes del año anterior (tomado desde diciembre de 2005) había sido de 41,5 millones de metros cúbicos; para el mismo período del año recientemente terminado, la producción fue de 34,5 millones de metros cúbicos.

En el mismo período, la producción de gas acumulada fue de 46.950.763,46 miles de m3. Esto resultó sensiblemente inferior a los 55.808.719,80 miles de m3 producidos entre diciembre de 2005 y diciembre de 2006, es decir unos 8.857 millones de metros cúbicos de reducción. En términos porcentuales, esto representaría una caída en la producción de gas de 15,8 por ciento en sólo un año.

De este modo, los datos publicados por la Secretaría de Energía de la Nación en su sitio oficial muestran una tendencia negativa que para el caso del petróleo sería de 17 por ciento y para el gas de un 16 por ciento, considerando las mediciones de referencia (tomadas al inicio del último mes de cada año). Para contar los datos completos del año 2007 faltaría computar la cantidad de petróleo y gas producida en los 31 días de diciembre, aún no disponibles, para tener el panorama de enero a diciembre, que es el modo habitual en que las operadoras y otros organismos difunden los resultados anuales.

Pese a la provisoriedad de los datos (que igualmente abarcan un total de 12 meses), las estadísticas y el origen institucional y oficial de la fuente siguen marcando el alerta más que amarillo en el panorama energético nacional.
En ese contexto, los interrogantes que habrá que develar en el año que comienza parten desde la necesidad de revertir la tendencia negativa en materia de producción, con un contexto internacional de precios en alza y en el que el plano interno está signado por el impacto de las mayores retenciones sobre la exportación de crudo.
Algunas de las respuestas surgirán de la pulseada entre el Estado nacional para recaudar más a partir de las exportaciones de petróleo y la postura de las operadoras para contrarrestar aquella medida.

Habrá que evaluar también el impacto del reciente acuerdo entre Enrique Eskenazi y Repsol YPF para avanzar en la compra de una porción del paquete accionario de ésta, con el claro objetivo de mejorar el entendimiento con el gobierno a través de un empresario argentino "conocedor de mercados regulados". En ese marco, también resta por ver el resultado del nuevo posicionamiento de la OFEPHI, encabezada por el gobernador del Chubut, para hacer conocer los impactos negativos de la suba de retenciones, en tanto el reciente acuerdo con Pan American Energy tiene una cláusula que condiciona las nuevas inversiones y objetivos de mayor producción a la no modificación de ese ítem.
En definitiva, mientras los planes de inversión anunciados por las operadoras para incrementar reservas y producción se siguen acercando a sus fechas tope, ya que por ejemplo Repsol YPF lanzó un programa de inversiones que está enmarcado en el período 2006/2009, las señales energéticas del país siguen siendo preocupantes, con más incertidumbres que certezas.

En ese plano, la distribución de lámparas de bajo consumo o el adelanto de una ahora para mejor aprovechamiento de la luz del día aparecen como paliativos que se quedarán en la superficie, si es que no van de la mano de la profundización de políticas tendientes a priorizar la eficiencia (el sinceramiento de tarifas para el sector industrial parece el necesario primer paso en este sentido, según ponderan los especialistas) y a definir si se prioriza la recaudación fiscal (vía retenciones) o la exigencia de producción para abastecer las necesidades de energía del país.

06/01/08
CRÓNICA – COMODORO RIVADAVIA

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