En julio mostraron casi los mismos parámetros que los del mismo mes del 2009, sostenidos por las capturas de merluza.
En julio mostraron casi los mismos parámetros que los del mismo mes del 2009, sostenidos por las capturas de merluza.
Si la industria pesquera marplatense tiene problemas, no hay que buscarlos mar adentro, donde los recursos siguen sosteniendo un nivel de actividad bastante mejor de lo pronosticado.
Así como un análisis comparativo de los desembarques de la flota que opera en esta estación marítima reveló que en junio pasado se había traído más carga en las bodegas que en el mismo mes del año pasado, la situación se ha repetido durante el mes que pasó.
De acuerdo con la estadística oficial que elabora y difunde la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera, el séptimo mes del año marcó un panorama muy similar con lo ocurrido en julio del 2009, con desembarques que se ubicaron por encima de las 30 mil toneladas.
En julio se declararon descargas por 30.004 toneladas entre peces, moluscos y mariscos. La cifra fue levemente inferior a las 31.690,5 toneladas que se habían desembarcado en julio del año pasado.
Con el aporte de julio, el puerto marplatense ha recibido en los primeros siete meses del año 205.036 toneladas, dominando con un margen más amplio el ranking nacional de puertos pesqueros.
Entre enero y julio del año pasado, la flota que opera en Mar del Plata había declarado descargar 231.383,9 toneladas. Un 11 por ciento menos de volumen en los muelles en la comparación interanual no parece tan mala noticia.
Sobre todo cuando desde diferentes ámbitos se vaticinaban para esta fecha los últimos estertores de la pesquería de merluza. O la hubbsi es a prueba de balas o hay que revisar algunos modelos de evaluación.
La suba de costos laborales y de producción, más la presión impositiva que no afloja, según confiesan desde las empresas, conforman un menú mucho más difícil de digerir para los armadores que la falta de recursos por pescar.
Claro que las cifras de julio no pueden despegarse mucho del conflicto de la Asociación de Capitanes y sus dudas en la aplicación de las artes de pesca selectivas.
La medida de fuerza de los oficiales alteró el normal desarrollo de la flota fresquera de altura, principal aportante al fondo donde se suman las descargas. Porque así como hubo buques que apuraron su nivel de actividad para evitar sufrir consecuencias con la demora en la zarpada, otros recién salieron antes del conflicto, y los desembarques se contabilizarán este mes.
La merluza hubbsi sigue siendo el sostén de la estabilidad extractiva. Hasta el 12 de agosto, en Mar del Plata se habían desembarcado 77.038 toneladas del stock del sur del 41ºS y 22.908 toneladas del stock del norte. La de cola aportó hasta ahora 10 mil toneladas. El calamar despertó con la minibonanza del norte y ya roza las 20 mil toneladas en este puerto. Atrás siguen la corvina rubia con otras 10 mil, las rayas con 9.390, el abadejo y la pescadilla, con más de 7 mil toneladas.
La flota fresquera de altura lleva hasta esa fecha 108.186 toneladas, con casi 20 mil en julio. Los costeros, pese a las órdenes ambivalentes de Prefectura, trajeron 4 mil toneladas y ya llevan 35.798 hasta el 12 de agosto. Los arrastreros sumaron 6.300 toneladas y pasaron la barrera de las 40 mil: 42.109 toneladas.
Hasta los de rada/ría, a los que el invierno no les regala muchos días de pesca, con la corvina sumaron mil toneladas en julio y ya contabilizan 8.565 en lo que va del año.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo
19/08/10
REVISTA PUERTO

