(FNM) El desastre del “MSC FLAMINIA” ha vuelto a llamar la atención acerca de los terribles riesgos que corren los marinos cuando la carga es mal declarada. ¿Deben los miembros de una tripulación estar preparados para enfrentar un incendio a bordo, en lugar de abandonar el barco con el primer olor a quemado?

(FNM) El desastre del “MSC FLAMINIA” ha vuelto a llamar la atención acerca de los terribles riesgos que corren los marinos cuando la carga es mal declarada. ¿Deben los miembros de una tripulación estar preparados para enfrentar un incendio a bordo, en lugar de abandonar el barco con el primer olor a quemado?

La respuesta obvia es sí.
Con el adiestramiento adecuado, deberían estar listos para combatir el fuego antes de que éste gane una bodega, para proteger el barco y el resto de la carga.

Pero ni el más intenso entrenamiento será adecuado, si el personal de abordo no sabe qué es lo que se está quemando.

La reacción instintiva en el caso de un incendio es conectar la manguera más cercana y tratar de extinguir las llamas con agua.
Eso, sin embargo, podría ser precisamente lo que no hay que hacer, dado que en algunos casos el agua empeorará el incendio, al tiempo que incrementará el riesgo de inundación en la bodega.

Es prematuro aún sacar conclusiones sobre la secuencia exacta de sucesos en el buque portacontenedores “FLAMINIA”, que fue devastado por el fuego y una explosión en el Atlántico, en julio pasado.

Pero según se estima, los tres marinos que resultaron muertos como resultado del accidente habrían estado atacando el fuego, cuando algo salió desastrosamente mal.

¿Habrá sido a causa de que lo que se estaba quemando había sido mal declarado, y por tanto el personal de abordo desconocía la verdadera naturaleza de la fuente del fuego y la explosión?

La verdad sobre lo ocurrido aquel día podrá tardar algún tiempo más en esclarecerse, pero no es prematuro llamar la atención una vez más sobre los terribles riesgos que los marinos enfrentan cuando la carga está mal declarada, sea en términos de peso o de su adecuada descripción.

Las vidas son puestas en peligro, y los intereses de la carga deben ser muy conscientes de las espantosas consecuencias de la deshonestidad.

Por Janet Porter
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List

29/11/12
FUNDACIÓN NUESTROMAR

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