Fue en Bahía Camarones durante una nueva campaña del rompehielos “Ice Lady Patagonia” a la Antártida. Pablo Ciancio, buzo y documentalista radicado en Puerto Madryn, participó de la investigación que se había iniciado buscando submarinos de jerarcas nazis que habrían llegado a la zona después de la segunda guerra mundial.
Fue en Bahía Camarones durante una nueva campaña del rompehielos “Ice Lady Patagonia” a la Antártida. Pablo Ciancio, buzo y documentalista radicado en Puerto Madryn, participó de la investigación que se había iniciado buscando submarinos de jerarcas nazis que habrían llegado a la zona después de la segunda guerra mundial.
“Los viajes forman parte de una investigación regular que se viene haciendo hace unos años con la Asociación de Exploración Científica Austral a bordo del rompehielos “Ice Lady Patagonia” realizando la tercer campaña a la Antártida en búsqueda de los asentamientos balleneros históricos en el lugar que explotaban la ballena a fines del siglo XIX y principios del siglo XX”, comentó Ciancio.
El hallazgo
El balance de la expedición es más que positiva ya que “encontramos varios sitios balleneros en la Antártida, que ya forman parte de los relevamientos. A la vuelta, decidimos pasar por la zona de Bahía Camarones ya que teníamos la información de que en esa zona podrían haber desembarcado los jerarcas nazis de la segunda guerra mundial y abandonaron dos submarinos. Nosotros buscando vestigios de estos submarinos iniciamos la investigación y encontramos aros de tambores de una empresa alemana con lo que se puede presumir que se reabastecían en la zona. Pero cuando estábamos buscando esto, a una profundidad de diez metros con marea baja, apareció una madera en una zona que rastrillamos buceando que se notaba que era una embarcación y luego de organizar una búsqueda en la zona encontramos tarugos de madera con lo que determinamos que la embarcación es bastante antigua y encontramos un clavo de bronce que nos da la data de una embarcación de alrededor de 1850 ya que por aquel entonces se utilizaban en las embarcaciones que utilizaban los “foqueros” o los “loberos” y es muy similar que está acá en Bahía Galenses cuyos restos forman parte de un proyecto arqueológico”, señaló el buzo que reside en Puerto Madryn.
El asombro de todos
En la expedición y a bordo del “Ice Lady Patagonia” iba el equipo de buzos, la tripulación habitual que es de cuatro personas, un historiador y colaboradores de la asociación como fotógrafos e investigadores. “Fue muy emocionante encontrar estas cosas porque en realidad constituye el primer hallazgo de la asociación a pesar de los tres años de trabajo”, afirmó Ciancio.
Asientos balleneros
En cuanto a los asentamientos balleneros, se encontraron a lo largo de la península antártica. “En cada base de las diferentes naciones aprovecharon los asentamientos balleneros para hacer sus actividades científicas porque eran puertos protegidos. El asentamiento ballenero consistía en la caza y faenamiento de las ballenas, donde las trozaban y derretían la grasa y la depositaban en tambores de madera. Había factorías flotantes y terrestres. El territorio antártico descubrió su geografía a través de la caza de ballenas. Se habían acabado los recursos de ballenas en todos los mares del mundo y para fines del siglo XIX no había más, entonces las ballenas decidieron refugiarse en la Antártida ya que era un territorio no explorado. Geográficamente se fue descubriendo la Antártida cazando ballenas. Con la conservación de las ballenas, los asentamientos fueron utilizados como base de investigación en el continente antártico”, relató uno de los protagonistas de la investigación.
El Ice Lady Patagonia
El rompehielos forma parte de la Asociación de Exploración Científica Austral, una organización sin fines de lucro e independiente y ya se encuentra de regreso en Buenos Aires. “Todos los años se hace una campaña a la Antártida recorriendo desde Buenos Aires hasta llegar al continente antártico por la zona de costas ida y vuelta. En cuanto a mi función específica soy buzo búsqueda y de recuperación, además de documentalista ya que todo queda registrado en la cámara subacuática para luego formar los archivos de las distintas campañas”, señaló Ciancio. Además agregó que “el barco, durante este año, como museo itinerante parte hacia España con este hallazgo, más los relevamientos de años anteriores emprenderá una campaña de difusión de todo el material. Queremos revalorizar el patrimonio cultural argentino ya que hay cosas que no están exploradas y no hay nadie que lo haga”.
Declaración de hallazgo
Vale destacar que todos los objetos que se encontraron en Bahía Camarones deberán ser declarados ante el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano por tratarse de objetos de una data de más de cien años. De lo contrario se cometería un delito por ser estos objetos patrimonio de la humanidad.
01/03/07
DIARIO DE MADRYN
