Empresas ligadas al escándalo de corrupción en Petrobras mantienen importantes obras paradas en Brasil y despidieron a miles de trabajadores por las dificultades de conseguir créditos.
Empresas ligadas al escándalo de corrupción en Petrobras mantienen importantes obras paradas en Brasil y despidieron a miles de trabajadores por las dificultades de conseguir créditos.
Según el Registro de Empleados y Desempleados del Ministerio brasileño del Trabajo, desde septiembre pasado, cuando se intensificaron las pesquisas de este caso en la petrolera estatal, hasta el fecha la cifra de parados alcanzó a 241.500.
La implicación de dueños y altos ejecutivos de las principales entidades constructoras de esta nación en este esquema de desvío de dinero y contratos inflados con Petrobras provocó que esas firmas detuvieran proyectos en ejecución o retrasaron otros por falta de liquidez.
Una indagación realizada por el diario “Estado de S. Paulo” revela que al menos 30 grandes obras en todo el país fueron detenidas.
Se trata de construcciones vitales para el desarrollo de Brasil, como los trechos de transposición de Río Sao Francisco, la ferrovía de integración Oeste-Este y el Cinturón de las aguas de Ceará, entre otros.
Sólo en el primer bimestre de este 2015 fueron cerrados 35.500 puestos de trabajo en el sector de la construcción civil debido la ausencia de financiamiento o atrasos en el pago, de acuerdo con el Ministerio del Trabajo.
En la industria naval fueron despedidos desde al año pasado hasta la fecha de 34.000 trabajadores, según la fuente.
El escenario se muestra confuso, pues la implicación de empresas en el esquema de corrupción en la petrolera estatal trajo consigo que estas laboraran con lentitud en algunas obras y detuvieran otras.
En el sector petrolero la situación tiende a agravarse, pues Sete Brasil, compañía creada para proporcionar sondas para 29 plataformas de Petrobras, está endeudada en más de 900 millones de reales (uno 300 millones de dólares).
Sete Brasil espera desde el pasado año por un préstamo de 21 mil millones de reales (más de 60 mil millones de dólares) ya acordado por el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) para continuar su labor.
Las pretensiones asimismo del Ministerio Público de declarar esas empresas incompetentes y privarla de sellar contratos con el Estado amenaza asimismo con generar una ola de parados.
En tal sentido, el gobierno federal se pronunció por castigar a los ejecutivos y otros involucrados en este caso de corrupción en Petrobras, y no a las compañías constructoras.
Según las pesquisas iniciadas hace un año, al menos 30 directivos de entidades privadas, una decena de exfuncionarios de la petrolera estatal y 50 políticos, entre legisladores, exparlamentarios y exministros, están envueltos en el esquema de desvío de dinero en Petrobras. (Prensa Latina)
25/03/15

