En los últimos años, las disputas territoriales en el océano Pacífico han complicado extremadamente las relaciones entre los países del Lejano Oriente. Todos ellos esperan que las reuniones mantenidas la semana pasada sirvan para empezar a rebajar tensiones.
En los últimos años, las disputas territoriales en el océano Pacífico han complicado extremadamente las relaciones entre los países del Lejano Oriente. Todos ellos esperan que las reuniones mantenidas la semana pasada sirvan para empezar a rebajar tensiones.
China y Japón celebraron el pasado jueves en Tokio su primera reunión en materia de seguridad en cuatro años. Los dos países se comprometieron a seguir con este tipo de diálogo bilateral, que había quedado suspendido por el recrudecimiento de su disputa territorial. En el encuentro celebrado entre representantes de los ministerios de Exteriores y Defensa de ambos países, tanto China como Japón coincidieron en que sería deseable mantener estas reuniones “una vez al año”, como parte de los esfuerzos para reducir las tensiones respecto a las islas Senkaku, sobre las que ambos países reclaman la soberanía.
“Tanto Japón como China expresaron la opinión de que es importante que aumenten los esfuerzos para lograr la pronta aplicación de un mecanismo de comunicación marítima y aérea”, explicó un funcionario japonés a la agencia Kyodo. Además, Japón instó a China a aumentar la transparencia en su política de defensa, incluyendo el crecimiento anual de su presupuesto durante el último cuarto de siglo.
A continuación, el sábado, Corea del Sur recibió a altos funcionarios chinos y japoneses en Seúl. El canciller surcoreano, Yun Byung-se, el nipón, Fumio Kishida, y el chino, Wang Yi, celebraron una reunión a tres bandas con un objetivo similar. La propuesta de Kishida de realizar una cumbre trilateral fue refrendada en una declaración conjunta al final de la reunión, en la que se comprometieron a seguir “esforzándose para celebrar la cumbre trilateral en la fecha más cercana y conveniente posible para los tres países”. Sin embargo, Wang Yi aclaró que “no hay ningún plan. Necesitamos las condiciones necesarias para ello”. Por otra parte, China y Corea del Sur han reiterado que no van a tolerar un discurso tibio en verano por parte del primer ministro nipón, Shinzo Abe, sobre el 70º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial.
Pekín anunció recientemente que aumentará este año su gasto de defensa un 10,1 %, hasta situarlo en 886.900 millones de yuanes -144.200 millones de dólares, 127.000 millones de euros-. El anterior diálogo de seguridad bilateral, entre China y Japón se celebró por última vez en enero de 2011.
En 2012 Japón compró los tres islotes Senkaku a su dueño privado. La noticia enfureció a China, que reivindica su soberanía sobre estas islas, lo que llevó al peor momento en décadas por el que han pasado las relaciones diplomáticas entre los dos estados. Desde entonces, Tokio eleva constantemente protestas ante las que considera intrusiones por parte de barcos chinos en sus aguas territoriales en torno a las Senkaku. Finalmente, el pasado noviembre, el canciller japonés, Fumio Kishida, y su homólogo chino, Wang Yi, se mostraron de acuerdo en reiniciar el diálogo de seguridad en Tokio.
Situado en el Mar de China Oriental, a unos 175 kilómetros al noreste de Taiwán (que también reclama las islotes) y 150 al noroeste de las islas niponas de Okinawa, el deshabitado archipiélago de Senkaku tiene una superficie de siete kilómetros cuadrados y se cree que alberga recursos marinos y energéticos. (One Magazine)
25/03/15

