España defiende la creación de un protocolo que controle la afluencia de turistas a la Antártida por su impacto ambiental.
España defiende la creación de un protocolo que controle la afluencia de turistas a la Antártida por su impacto ambiental.
Ni siquiera una temperatura media de -17 ºC es capaz de frenar a los casi 40.000 turistas que visitan cada año la Antártida, según informó el British Antarctic Survey (BAS) el pasado verano. Debido al impacto ambiental que producen estos crecientes desplazamientos, la asamblea del Tratado Antártico "está decidida a regular y poner coto al crecimiento indiscriminado de este fenómeno", según declaró ayer el embajador encargado del Tratado Antártico, Juan Antonio Martínez-Cattaneo.
A diferencia del Ártico, el territorio antártico no está sujeto a ninguna jurisdicción nacional. Para protegerlo, existe un tratado internacional creado en 1959 por 12 países, el Tratado Antártico, que regula las relaciones entre los estados firmantes en las materias relacionadas con la Antártida. Actualmente está ratificado por 47 países, entre ellos España.
Durante la inauguración de la remodelación de una de las bases españolas en este territorio, el embajador explicó que en los últimos cuatro años ha aumentado de forma masiva la presencia de "buques de gran tonelaje que suponen un riesgo, no sólo para la vida humana, sino también para el medio ambiente".
Impactos ambientales
El informe del BAS revela que, a parte de los casi 40.000 turistas anuales, se desplazan a la Antártida otros 15.000 trabajadores, entre tripulación y guías. Esta afluencia ha provocado que en los últimos años se hayan descubierto más de 200 especies alóctonas en el territorio. Según el científico del CSIC, Andrés Barbosa, las nuevas especies y la presencia humana provocan en la fauna "abandono de nidos, comportamientos alterados, incremento del nivel cardiaco de las especies, menor éxito reproductivo o la introducción de nuevos agentes patógenos".
Además de los turistas, el informe del BAS destaca la presencia de los investigadores, cuya cifra ronda los 5.000. La Campaña Antártica Española 2009-2010 cuenta, por su parte, con 112 científicos.
El Ministerio de Ciencia e Innovación ha destinado 19 millones de euros para infraestructuras y la realización de 22 investigaciones durante esta nueva campaña. La ministra de Defensa, Carme Chacón, aprovechó la rueda de prensa de ayer para felicitar a investigadores y militares que residen en las bases antárticas por su labor.
18/12/09
PUBLICO.ES
