En declaraciones realizadas a Revista Puerto, el Secretario Adjunto del gremio aseguró que los barcos de investigación no están operativos. El Instituto aportó documentación sobre las reparaciones realizadas y confirmó la imposibilidad de realizar la salida de prueba por el paro de los embarcados.
En declaraciones realizadas a Revista Puerto, el Secretario Adjunto del gremio aseguró que los barcos de investigación no están operativos. El Instituto aportó documentación sobre las reparaciones realizadas y confirmó la imposibilidad de realizar la salida de prueba por el paro de los embarcados.
La medida de fuerza del personal embarcado del INIDEP comenzó el 1 de julio de 2014. Desde entonces no se realizan campañas de investigación e incluso antes de ello debieron ser suspendidas las de especies australes y global de merluza por desperfectos técnicos en el buque Holmberg; lo mismo ocurrió con el Oca Balda en la evaluación del stock norte de merluza. Desde el instituto de investigación sostienen que a partir del paro se decidió realizar reparaciones en los buques de investigación, mientras que desde el SIMAPE, gremio que encabeza los reclamos salariales, dicen todo lo contrario, que comenzaron con la retención de tareas a partir de la falta de operatividad de los buques. El único barco que no se encuentra operativo según datos aportados por la Capitanía de Buques del INIDEP, es el Cánepa. En esta nota se presentan las campañas suspendidas por avería en los barcos y por la medida de fuerza.
Desde abril hasta noviembre la argumentación de ambas partes puede tomarse como válida dado que efectivamente las campañas de evaluación que se estaban realizando en los meses de abril y mayo, tanto con el buque Oca Balda como con el Holmberg, debieron suspenderse por averías técnicas. Sin embargo desde el 19 de noviembre ambos barcos se encuentran operativos luego de sendas reparaciones, sin poder realizar la salida de prueba como consecuencia de la medida de fuerza que mantiene el personal embarcado del INIDEP.
El dirigente Juan Domingo Novero, en declaraciones realizadas ayer a REVISTA PUERTO denunció que “las campañas no se realizan porque los barcos no están operativos” y sostuvo que de estar en condiciones hubiesen llegado “a un acuerdo enseguida porque la gente prefiere navegar”. Por otra parte aseguró que “no han puesto un peso en los barcos” y concluyó que “no quieren sacar los barcos”.
Desde el INIDEP, el director de Investigación, Otto Wöhler, desmintió al gremialista y aseguró que fue a partir del paro de los embarcados que se decidió realizar en los buques las reparaciones que estaban pendientes. Dando entidad a sus afirmaciones remitió el cronograma de reparaciones realizadas a los buques.
Al comparar el cronograma de campañas programadas de 2014 y el detalle de las reparaciones se observa que los barcos ya estaban con problemas operativos desde abril, cuando las campañas del stock norte de merluza y de especies australes debieron ser suspendidas.
El buque E. Holmberg ingresó a dique seco el 22 de julio; para entonces la medida de fuerza ya tenía 21 días de vigencia. Se le realizaron todos los trabajos previstos y luego de la inspección de casco seco que realiza Prefectura se sugirió la realización de trabajos adicionales que decidieron efectuar. Para el 6 de agosto, con el barco en medio de las reparaciones, se encontró un inconveniente, producto de un trabajo mal hecho, que demoró la finalización de las tareas. El barco obtuvo todos los certificados de operatividad de la Prefectura el 18 de noviembre y desde entonces se espera la resolución del conflicto para realizar la salida de prueba antes de emprender una nueva campaña.
Durante el tiempo que coexistieron la medida de fuerza y las reparaciones, no se realizaron las campañas globales de merluza del sur y del norte. Desde noviembre a la fecha, exclusivamente por la medida de fuerza del personal embarcado se perdieron: la evaluación de recursos costeros en la zona de El Rincón; la evaluación de juveniles y desovantes de merluza en zona de cría y la campaña de estimación de abundancia de calamar.
En el caso del buque de investigación Oca Balda, el informe de Capitanía de Buques del INIDEP del segundo semestre señala que “por continuar el conflicto gremial se impidiera la zarpada de la campaña de prerreclutas de merluza” se efectuaron una serie de trabajos menores que se encontraban pendientes y se realizó el desmonte y recorrido “de las cuatro bombas hidráulicas correspondientes al guinche de pesca”, quedando pendiente la prueba de rigor.
Para dar operatividad total al buque era necesario realizar una inspección intermedia de hidrocarburos con su posterior prueba de funcionamiento. Desde Buques se informó que la tripulación comenzó recién el 12 de diciembre la prueba, pero luego surgieron inconvenientes “manifestados por ellos –los tripulantes- a la Gerencia Técnica”. Ante esta situación se hizo necesario solicitar la realización del trabajo a una empresa privada “para poder cumplimentar la inspección y evitar la pérdida del Certificado”, señala el informe.
Desde la culminación de dicha inspección el Oca Balda se encuentra, según expresara Otto Wöhler, en condiciones de ser operado. Sin perjuicio de ello, aseguró que dado el tiempo transcurrido, este barco también requiere de una salida de prueba antes de embarcar al personal científico, por razones de seguridad.
Por problemas operativos –en este caso, sumados a la retención de tareas–, no se pudieron realizar con el Oca Balda las campañas del stock bonaerense de anchoíta y de caballa durante 2014. En lo que ya transcurrió de 2015 se suspendió otra campaña de langostino y centolla.
El buque de investigación de menor porte, el Cánepa, no ha logrado aún terminar las reparaciones. Lamentablemente las especies costeras han sido las más afectadas por la falta de operatividad del buque, prescindiéndose durante 2014 de valiosa información sobre condrictios y besugo. Se han realizado reparaciones por 123 mil pesos y queda pendiente el tendido de tubería desde el gabinete hasta el mamparo proel del casillaje y recubrir visera de timonera con fibra de vidrio.
A la luz de toda la información científica que ya se ha perdido en un año anómalo para muchas especies, resulta intrascendente detenerse en saber qué estuvo primero, si el huevo o la gallina; si los barcos se repararon aprovechando el paro del personal o si el personal paró porque los barcos estaban en reparación. Desde el mes de noviembre uno y desde diciembre el otro se encuentran operativos y las campañas de evaluación siguen sin realizarse.
Hoy se llevará a cabo, en el Ministerio de Trabajo, una reunión con funcionarios nacionales del esa cartera y del Ministerio de Economía, de la Subsecretaría de Pesca y de la Jefatura de Gabinete con los gremios marítimos SIMAPE; SICONARA y Conductores Navales, en la que se buscará poner fin al conflicto. El dirigente gremial Juan Novero, en declaraciones a este medio, aseguró que “si los barcos funcionan llegaremos a un acuerdo enseguida”.
Las reparaciones, según consta en los documentos a los que tuvo acceso Revista Puerto, ya se han realizado. Enrique Godoy, propietario de TecnoPesca Argentina, contratado para la reparación de los buques, confirmó que tanto el Holmberg como el Oca Balda se encuentran operativos y que “pese a ser barcos viejos con más de 30 años, requieren de un nivel de mantenimiento normal. El contrato que tenemos tiene ejecutado la mitad del presupuesto, lo que significa que no han requerido un alto nivel de reparaciones”.
Será necesario ahora contar con la buena predisposición y responsabilidad del sector gremial, que no es signatario de convenio, para retomar la recolección de datos de campaña. El daño a la investigación ya sea ha hecho; es preciso detener la profundización del deterioro en la calidad de la información. (Por Karina Fernández; Revista Puerto)
12/02/15

