Los buzos de la Armada lograron abrir la porta de acceso a la sala de máquinas del pesquero después de varios días de intenso trabajo a 36 metros de profundidad. Ingresaron a la misma removiendo obstáculos y elementos flotantes que se encontraban en suspensión.
Los buzos de la Armada lograron abrir la porta de acceso a la sala de máquinas del pesquero después de varios días de intenso trabajo a 36 metros de profundidad. Ingresaron a la misma removiendo obstáculos y elementos flotantes que se encontraban en suspensión.
Aprovechando una ventana de malas condiciones hidrometeorológicas en la zona del hundimiento del pesquero “San Jorge I”, el destructor ARA “Sarandí” se destacó en los últimos días frente a la costa de Mar del Plata para realizar reaprovisionamiento de agua y víveres a través de maniobras marineras con el aviso ARA “Alférez Sobral”.
El “Sarandí” volvió a destacarse a la zona del pesquero hundido, que se encuentra a 40 millas náuticas (72 km) de la costa de Villa Gesell, y los trabajos de buceo comenzaron rápidamente.
Durante todo el día de ayer el Servicio de Salvamento de la Armada junto a los buzos de la Prefectura Naval Argentina efectivizaron descensos de 36 metros hasta el pesquero “San Jorge I”.
En los días anteriores, los buzos habían logrado ingresar a la embarcación explorando varios compartimentos de la parte superior del pesquero hundido; entre ellos pudieron acceder a los camarotes, baños, puente de comando y el comedor. Al llegar a la salida de escape vertical de la sala de máquinas se encontraron con diferentes obstáculos que lo obstruían por completo e impedían su uso.
En la bajada principal a la sala de máquinas, en cambio, encontraron una puerta de madera reforzada con una chapa de acero y tres pasadores horizontales, que demandó más de diez inmersiones hasta ser forzada.
El objetivo del buceo de ayer se centraba en la apertura de esa puerta con varios buceos sucesivos. Para ello los buzos utilizaron distintos métodos para poder abrirla. En primer lugar la manipularon con el uso de un gato hidráulico y luego se fijaron cables de acero a la misma y utilizando la fuerza externa de un guinche (malacate) de la superficie, se logró romper los pasadores. Una vez logrado este objetivo, se pudo abrir mediante el uso de barretas.
Seguido a esta maniobra, el personal de la Armada logró ingresar al cuarto de máquinas; allí se toparon con obstáculos y muchos elementos en suspensión.
Los buzos procedieron a efectivizar limpieza de la zona logrando acceder a una pasarela sobre la sala de máquinas, donde debieron interrumpir los trabajos debido a que el tiempo de buceo programado había terminado y no podían continuar sin poner en riesgo su salud debido a los efectos de la presión a la profundidad de trabajo, aún con la utilización de mezclas especiales en los tubos.
La operación
“Cuando ingresé a la sala de máquinas había muchos elementos flotando como chapas y mangueras que me impedían la visión, por eso junto a mi compañero, cabo principal Daniel Grageda, comenzamos a realizar la limpieza del sector”, explicó el cabo principal buzo salvamentista Néstor Daniel Rossi
Luego se realizó un buceo utilizando aire en vez de mezcla que permite ir a mayores profundidades y allí se logró explorar la banda de babor de la sala donde está el motor principal de la embarcación.
El jefe del Servicio de Salvamento de la Armada, capitán de fragata Marcelo Paredes, expresó que: “La jornada de trabajo que se realizó es altamente positiva. Los buzos respondieron de forma óptima a las necesidades de la misión y se logró ingresar a máquinas”.
Además el capitán de fragata Paredes agregó: “Esperemos que nos siga acompañando la meteorología así podemos seguir explorando todos los compartimentos del San Jorge I”.
Cuando escasa la luz del día no permitió continuar con las actividades, los buzos del Servicio de Salvamento de la Armada se replegaron al destructor ARA “Sarandí” en donde realizaron tareas de recarga de tubos de aire para buceo y reuniones de planificación a fin de volver a explorar el interior del pesquero desde las primeras horas de hoy si la meteorología lo permite; más precisamente el cuarto donde está el motor de estribor de la sala de máquinas del “San Jorge I”, camarotes y baños. (Gaceta Marinera)
11/03/15
