(FNM) En una industria que se precia de ser singular, resulta sorprendente que haya un área nicho del transporte marítimo que tenga que estar peleando por su supervivencia.
(FNM) En una industria que se precia de ser singular, resulta sorprendente que haya un área nicho del transporte marítimo que tenga que estar peleando por su supervivencia.
De modo muy similar al de las grandes cadenas de supermercados, que estrujan al carnicero o almacenero de la esquina, las líneas de transporte de contenedores parecen estar queriendo deshacerse del segmento especializado de los buques frigoríficos.
Este nicho de la industria naviera, que por décadas fue la única razón gracias a la cual se podía comprar una banana madura y amarilla en cualquier verdulería, es frecuentemente descripto como un sector que está en las últimas.
Una de las más recientes referencias de este tipo provino del banco de inversiones Nordea, en un informe de investigación accionaria que se centró en el impacto que traería para las finanzas de Maersk en 2013, el incremento de USD 1.500 por feu impuesto por la línea para contenedores refrigerados.
“La transferencia de buques relativamente grandes con alta capacidad de contenedores refrigerados, desde el tráfico Asia – Europa al tráfico Norte-Sur ha incrementado significativamente la competencia de los contendores”, dice el director de mercados de transporte de Nordea, Finn Bjarke Petersen, en el informe dado a conocer en diciembre. “Esto podría profundizar la declinación de la capacidad de buques frigoríficos tradicionales en los próximos años y finalmente llevar a un mercado totalmente dominado por barcos portacontenedores”.
La cuestión es que las compañías especializadas en barcos frigoríficos sostienen que ese ya es el escenario.
Seatrade, el mayor operador comercial mundial de este segmento, explica que mientras a principio de los años 2000 la carga refrigerada se repartía más o menos por mitades, durante el año pasado los buques portacontenedores transportaron el 71% de la carga refrigerada, y los barcos frigorífico solamente el 29%.
Dicho esto, la firma cree que la declinación disminuirá su ritmo, y que para el 2016, los portacontenedores tendrán el 77% de la carga y los frigoríficos el 23%.
El gerente general del área de buques frigoríficos de Seatrade, Yntze Buitenwerf, explica que desde mediados de los 90 a mediados de los 2000 el sector especializado no experimentó una competencia significativa por parte de las líneas de contenedores, porque la demanda iba en crecimiento.
De acuerdo con los datos de la firma belga, desde el 2000 el volumen total de bienes perecederos transportados por mar se ha duplicado prácticamente, pasando de 60 millones de toneladas anuales a los casi 100 millones de toneladas actuales.
“Ese incremento en el período de estos doce años ha sido tomado casi en su totalidad por los contenedores y la principal razón no fue porque no pudiéramos hacerlo nosotros, sino porque nuestra flota se fue achicando a lo largo del tiempo”, explicó Buitenwerf a Lloyd’s List.
“Por supuesto que perdimos porcentaje de mercado, pero nuestro negocio no se construye sobre un modelo de porcentajes de mercado, sino sobre la provisión de servicios especializados de buques frigorífico y de los resultados finales. Nosotros nunca hemos dicho que necesitemos mantener un cierto porcentaje de la industria”.
Es por esa razón que tanto Buitenwerf como otras figuras del sector de barcos especializados en cargas refrigeradas quisieran ver terminado el agresivo debate de contenedores versus convencionales, y que los dejen con los servicios especializados que ellos proveen”.
“Hay una cosa absolutamente cierta de cara al futuro, y es que nuestro porcentaje de mercado no se va a incrementar, porque las líneas de contenedores han construido y continúan construyendo cantidad de buques, por lo que gran parte del crecimiento de carga lo absorberán ellos”.
En la actualidad existe un mercado de carga refrigeradas de tres niveles, en el que los clientes pueden escoger el transporte aéreo, la logística marítima especializada o las líneas de contenedores, dependiendo del tipo de producto y de su tiempo de vida en la góndola”.
Ni los buques frigorífico ni los portacontenedores sirven para transportar ciertas flores, salmón y carnes frescas como cierto tipo de bifes, que deben ser despachadas por vía aérea.
Del mismo modo, hay algunas cargas que se adaptan mejor a buques frigorífico especializados, ya sea que vayan bajo cubierta o en contenedores, porque requieren de un servicio directo.
Por Liz McCarthy
Adaptado al español por NUESTROMAR. (Fuente: Lloyds List)
20/01/13
FUNDACIÓN NUESTROMAR
