La ilusión de recorrer países, conocer culturas y vivir experiencias inolvidables a bordo de una embarcación está al alcance de la mano, en propuestas que van de la costa brasileña al Mediterráneo, pasando por Tailandia, las islas Seychelles o la Polinesia Francesa.
La ilusión de recorrer países, conocer culturas y vivir experiencias inolvidables a bordo de una embarcación está al alcance de la mano, en propuestas que van de la costa brasileña al Mediterráneo, pasando por Tailandia, las islas Seychelles o la Polinesia Francesa.
¿Quién no soñó alguna vez con recorrer los mares a bordo de un barco de vela, mientras se van conociendo playas de ensueño y viviendo historias emocionantes de puerto en puerto? Sin distinción de edades, culturas o clases, ésta es, quizá, la fantasía que todos de alguna u otra manera siempre quisieron cumplir. Es que el mar, con su inmensidad, ejerce una atracción irresistible que enciende la imaginación y provoca esas ganas de dejar todo y zarpar hacia el destino soñado.
Hasta hace algún tiempo, quienes se animaban a encarar este tipo de viajes debían disponer -entre otras cosas- no sólo de la embarcación adecuada, sino de amplios conocimientos marinos, suficientes recursos económicos y, fundamentalmente, mucho, pero mucho tiempo libre (pensar que una travesía en velero desde Buenos Aires hasta Río de Janeiro demanda, en promedio, cerca de dos semanas). Hoy, afortunadamente, existen en todos los continentes empresas dedicadas a alquilar yates con tripulación o sin ella, lo cual permite que para poder disfrutar a pleno del mar sólo se tengan ganas, un poco de dinero y cierto espíritu de aventura.
"La idea de navegar es algo que todos llevamos adentro. Es que, en definitiva, tanto quienes los hacen habitualmente como quienes nunca se subieron a un barco tienen la fantasía de algún día dejar su vida normal y embarcarse en una aventura zarpando desde algún puerto", comenta Pablo Gianelli, titular de Conal, firma que es representante para la Argentina y Brasil de Sunsail, quizá la mayor empresa en el mundo dedicada a la renta y charteo de embarcaciones.
Y si bien durante años el alquiler de veleros fue un producto dirigido sólo al público aficionado, en los últimos tiempos la tendencia se revirtió y hoy son cada vez más los no conocedores que optan por este tipo de programas. El fenómeno obedece, por un lado, a que entre las múltiples opciones que se ofrecen existe la posibilidad de acceder a una embarcación que cuenta con los servicios de una tripulación bilingüe perfectamente entrenada. Con lo cual sólo hay que subirse y disfrutar.
"La tendencia se va revirtiendo porque hoy es posible, junto con el alquiler del barco, contratar los servicios de un capitán, uno o más marineros, y hasta cocineros y mucamas, con lo cual ni siquiera hay que preocuparse por la alimentación o la limpieza de la nave. De ahí el éxito que tiene en todo el mundo este sistema", agrega Gianelli, un navegante de dilatada experiencia.
Jan Bergstrand, representante en nuestro país de la firma internacional Sailchaerters, expresa: "Gracias a la posibilidad de contratar los servicios de una tripulación competente, el programa no se limita sólo a la gente que navega, porque tanto la selección de los destinos como la llevada del barco corren por cuenta de la tripulación".
Además, el hecho de estar en contacto durante varios días con gente experta da la oportunidad de aprender los elementos básicos del arte de la navegación.
El hotel flotante
"Este estilo de vacacionar esconde otro secreto: permite hacer viajes muy atractivos y económicos, ya que si se hace vida en el mar, tanto los gastos de alimentación como de alojamiento se eliminan. Hay que pensar que los barcos que alquilamos cuentan con camarotes con baño privado y ducha, y cocinas totalmente equipadas. También pueden incluir televisión, DVD, equipos de música y demás elementos de confort, sin olvidar todo lo que haga a los entretenimientos acuáticos", explica Gianelli.
"Para completar el panorama hay que tener en cuenta que navegando se puede acceder a lugares que de otra manera no sería posible llegar, con lo cual el entorno del hotel va cambiando permanentemente y según el gusto de los pasajeros", dice Bergstrom.
Nuevos destinos
El Caribe, las costas italiana y española, las islas griegas o, mucho más cerca, el extensísimo litoral brasileño son algunos de los destinos tradicionales, a los que en los últimos tiempos se le han sumado otros puntos más exóticos que muestran una creciente demanda, como Croacia, Turquía, Tailandia, Australia, Malasia, Vietnam, las islas Seychelles o la Polinesia Francesa, por citar sólo algunos.
Del mercado argentino, el 50% elige Brasil (en especial, Angra dos Reis), el 40% se inclina por el Caribe y el 10% restante por otros puntos.
"La elección de Brasil en general y de Angra dos Reis en particular tiene que ver con una cuestión de relación costo-beneficio, ya que el pasaje cuesta entre 300 y 400 dólares contra los 1400 que sale irse al Caribe. Por eso, lo que diferencia un destino del otro es el costo del viaje, ya que los precios de los alquileres son similares en todo el mundo", manifiesta Gianelli.
Al respecto, rentar un velero sin tripulación de 28 pies de eslora (8,6 metros de largo) en Angra cuesta un promedio de 190 dólares por día, mientras que uno de 36 pies (11 m) se cotiza a US$ 290 por día, y uno de 50 pies (15,3 m), a US$ 550. En el Caribe, en tanto, los valores varían según la temporada y el punto de salida. Por ejemplo, una embarcación de 37 pies (11,2 m) en Martinica cuesta entre US$ 270 y 590 por día, mientas que una de 47 pies (14 m) va de US$ 430 a 920. En St. Martin, en tanto, los precios se encarecen un 5 por ciento.
En la Polinesia, los costos son de entre 410 y 540 dólares por día para un barco de 37 pies, mientras que uno de 42 varía entre US$ 500 y 720. En Europa (Croacia, por ejemplo) las tarifas son semanales y una nave de 37 pies se cotiza entre US$ 1820 y 3220, mientras que la de 42 va de 2590 a 4480 dólares. En todos los casos, los servicios de un capitán cuestan entre US$ 160 y 220 por día.
Por Diego Cúneo
De la Redación de LA NACION
Propuestas bien a mano
Para quienes busquen incursionar en el fascinante mundo de la navegación de vela y prefieran hacerlo sin alejarse demasiado, las costas de Buenos Aires y Uruguay aparecen como la mejor alternativa.
Varias son las empresas que ofrecen el servicio de alquiler de veleros y cruceros para recorrer y descubrir los rincones del Río de la Plata. Entre éstas se destaca Internautic, que con más de una década de trayectoria fue la primera en ofrecer este producto en nuestras costas.
Tomás Risolo, coordinador de operaciones de la firma, dice: “Internautic brinda un servicio global, que abarca desde el alquiler de yates con y sin tripulación hasta la realización de coaching corporativo pasando por cursos de iniciación a la actividad deportiva y participación en regatas. Para eso, contamos con la flota más importante de veleros y yates del país, y bases operativas en Puerto Madero, San Fernando y Punta del Este”.
Entre los programas que ofrece hay de medio día (cuatro horas de navegación), de día entero (por lo general es una travesía al Delta que dura ocho horas), salidas nocturnas de tres horas para contemplar la ciudad iluminada desde el agua y travesías a la costa uruguaya con destinos en Colonia, San Juan, Riachuelo y Punta del Este. Además, brinda la posibilidad de asociarse al Club de Navegación que ofrece importantes descuentos y beneficios a sus miembros. En cuanto a las tarifas, un velero de 9 metros de eslora con capacidad para 4 a 6 pasajeros cuesta 240 dólares por día, mientras que uno de 12 metros llega a los 360 dólares por día. En cuanto a los cruceros, la tarifa diaria para uno de 10,50 metros con capacidad para 6 personas es de 800 dólares; uno de 16 metros para 15 pasajeros se cotiza en 2100 dólares, y uno de 27 metros para trasladar hasta 30 pasajeros cuesta 2100 dólares. En todos los casos, los precios son sin IVA y la tarifa incluye el costo de la embarcación y los honorarios de la tripulación.
Otra firma que opera en nuestro río es Smile On Sea. Creada en 2003 “ofrece servicios de turismo náutico y enseñanza con los máximos estándares de calidad, que incluye, además de renta de embarcaciones, paseos, cursos, participación en regatas y organización de eventos”, según cuenta su titular, Gustavo Prillo.
Respecto de las posibilidades, propone salidas de entre dos horas y media, y cuatro horas para disfrutar de la costa bonaerense, con un costo que va de los 150 a los 200 dólares por barco (de cuatro a seis personas), mientras que quienes prefieran dirigirse a la costa uruguaya deben pagar 300 dólares por día.
Finalmente, Veleros del Plata ofrece salidas diurnas por el Río de la Plata de 3 a 5 horas, con un costo de entre 70 y 90 pesos por día por persona, mientras que los paseos nocturnos de 3 horas tienen un costo de 75 pesos por persona, en promedio. En cuanto a los viajes a la costa uruguaya, los precios son los siguientes: dos personas, $ 900 por dos días; cuatro personas, 1100 por dos días, y 225 por pasajero adicional.
Datos útiles
Informes
· Conal: Martín y Omar 125, San Isidro, 4742-7222/6800, o por el e-mail conal@arnet.com.ar o en la Web www.sunsail.com
· Sailcharters: Azucena Maizani 395, 6° 601, Capital, 5775-0189; correo electrónico: info@sailcharters.com.ar o en la página www.sailcharters.com.ar
· Internautic: 4300-2404, info@internautic.com.ar o en la Web www.internautic.com.ar
· Smile On Sea: (15) 5018-8662, info@smileonsea.com o en la página www.smileonsea.com
· Veleros del Plata: (15) 6367-2412, velerosdelplata@hotmail.com o www.velerosdelplata.com.ar
25/03/07
LA NACION
