Problemas financieros se transformarán en económicos.
Problemas financieros se transformarán en económicos.
(Mar del Plata) Oscar Fortunato, presidente del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas dialogó con P&P acerca del perjuicio económico que se evidencia en virtud de las medidas de fuerza que ha llevado a cabo el SOMU.
“No tenemos una situación de conflicto con nadie”, aclaró. El problema radica en la decisión de las navieras de “no ingresar al puerto de Mar del Plata” dado que no poseen las condiciones necesarias de tranquilidad para operar en los demás puertos si entran a la ciudad, esa es la realidad explicó Fortunato.
Además de la situación generada por el SOMU, el puerto de Mar del Plata tiene problemas que no se han solucionado a lo largo del tiempo. El 24 de octubre se firmó un convenio para dragar el puerto en un plazo 15 meses. Fortunato advirtió que el puerto en general está abandonado, mientras que el interior está colapsado. “Existe una enorme demanda de barcos desde otros puertos que piden ingresar por uno o dos meses para ser reparados”, aseguró. Por este motivo se deberían redefinir los diferentes espacios del puerto y realizar obras en forma sostenida.
La situación actual genera problemas económicos graves. El presidente de CEPA explicó que “a nivel operativo aumentan los costos y no se obtiene una fluidez en la salida de los contenedores como teníamos con los barcos; y además retrasa la operatoria de venta”. Las empresas pesqueras son exportadoras, la única facturación que tienen se efectúa mediante la cantidad de contenedores que cargan. “Con lo cual el flujo de fondos de las empresas cae y atrasa las entregas generando complicaciones en todas las cadenas de pagos”, puntualizó.
Por estos momentos la industria pesquera afronta los conflictos propios con el agravante de las cuestiones globales. Se espera una importante disminución del consumo en todo el mundo. “En primer lugar se reducirán los productos que no están en la lista de primera necesidad, si bien en varios países el consumo de mariscos y pescado no es suntuario, está cerca en la escala y será uno de los desaparezca de la lista”, subrayó.
Así como antes había señalado que “no había alegría de mercado, hoy hay pesimismo de mercado”, agregó. La realidad indica que los costos en nuestro país no son tan competitivos tras la devaluación del mercado brasileño. Al subir el petróleo se incrementaron los montos, y eso generó problemas serios. Los precios de los insumos como por ejemplo el cartón corrugado y polietileno, entre otros, han sido afectados.
Ecuación explosiva
A corto plazo las perspectivas no son buenas. La inestabilidad de los mercados, la baja en el consumo, la suba de precios, el colapso interior del puerto y el aumento de los insumos dan como resultado una “ecuación explosiva”, según definió Fortunato.
Las empresas tienen problemas operativos que por el momento son sólo financieros, se espera que no se transformen en económicos sino “las compañías se verán obligadas a tomar decisiones que no son las que todos queremos que se tomen”.
Si bien hay que proteger y desarrollar el mercado local, se debe tener presente que se trabaja con el mundo. “Nuestro mercado interno es apenas de 40 millones de habitantes”, remarcó Fortunato para destacar la importancia de establecer políticas de crecimiento a largo plazo que otorguen seguridad y tranquilidad para operar. “El mercado de exportación debería ser altamente competitivo donde las devoluciones de los impuestos sean ágiles”, marcó el presidente de CEPA como la línea a seguir.
03/11/08
PESCA & PUERTOS
