Las exportaciones de panga generaron USD 1,74 millones en ingresos el año pasado, un 3,4% menos que en 2011. Es la primera vez que el sector registró una caída en el valor desde 2009, según la Asociación Vietnamita de Exportadores y Productores de Productos del Mar (Vasep).
Las exportaciones de panga generaron USD 1,74 millones en ingresos el año pasado, un 3,4% menos que en 2011. Es la primera vez que el sector registró una caída en el valor desde 2009, según la Asociación Vietnamita de Exportadores y Productores de Productos del Mar (Vasep).
Los envíos de panga (bagre tra), principal competidor de nuestra merluza hubbsi, a la Unión Europea (UE) y EE.UU. constituyeron el 47,5% de las exportaciones totales de este pescado en 2011, pero se redujeron al 45% en 2012.
Las importaciones de panga de la UE alcanzaron un valor de USD 425,8 millones, que representó una baja del 19,1% interanual.
En 2012, EE.UU. compró productos de bagre vietnamita por USD 358,8 millones, un 8,2% más en comparación con el 2011. Entre enero y agosto de 2012, los envíos vieron un crecimiento de dos dígitos, pero se debilitaron en los últimos cuatro meses del año, y la demanda de panga todavía no da señales de mejora, teniendo en cuenta el alto inventario de pescado existente, según publica el portal Fis.com
En tanto, las exportaciones de panga a México, Brasil, Colombia y Australia cayeron ligeramente en valor a comienzos del 2013.
Un sustituto de la merluza
La especie Panga cuyo nombre científico se conoce como “Pangasius”, que proviene de jaulas de cultivo en el delta del río Mekong en Vietnam se ha convertido en uno de los principales competidores en España de nuestra merluza Hubbsi, por ser un pescado más económico y sin espinas. Sin embargo, su penetración en el mercado que casi había desplazado a la merluza comenzó a caer por una serie de denuncias de contaminación por la zona donde se cría.
De acuerdo a información recabada en Wikipedia, Pangasius hypophthalmus es una especie de pez de agua dulce perteneciente a la familia de los Pangásidos.
Conocido también como iridescent shark (literalmente “tiburón iridiscente”, por la aleta dorsal pronunciada y la librea que presentan los ejemplares jóvenes) a pesar de que no tenga nada que ver con tiburones, dado que pertenece al grupo de los peces gato (Siluriformes).
La especie en cuestión crece en el caudaloso tramo final del río Mekong, en Vietnam. El río nacido en las cumbres de la cordillera del Himalaya fluye a lo largo de 4.500 kilómetros por China, Birmania, Laos, Tailandia, Camboya y finalmente Vietnam. Allí, en el río Mekong, nacen, se reproducen y mueren millones de pangas a lo largo del año que, tras su manufacturado y un viaje de 10.000 kilómetros, llegan a las cocinas de miles de españoles todos los días.
Según lo estudios presentados por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) y de Anfaco-Cecopesa (laboratorio gallego de referencia en el análisis de pescado) el panga que nace y se cría en el delta del Mekong, vive infectado de mercurio, antibióticos, bacterias, arsénico y pesticidas. En medio de un río contaminado existen más de 200 criaderos fluviales de alevines y 4.000 centros de producción. El área dedicada al cultivo de panga en Vietnam se multiplico en los últimos años y ocupa unos 55 kilómetros cuadrados de superficie. Vietnam alcanza una producción total de 1,55 millones de toneladas al año.
Los peces viven prácticamente apilados los unos sobre los otros en grandes jaulas de madera. No hay otra especie de pescado que soporte tanta presión en una explotación de peces en agua dulce.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) tiene sus reservas sobre el río Mekong, por el alto contenido de arsénico. De acuerdo a las múltiples publicaciones que abundan en la Web, en las aguas del Mekong se han detectado restos de herbicidas, mercurio y listerina monocytogenes, una de las bacterias alimentarias más agresivas, que puede provocar abortos y partos prematuros en las embarazadas que consuman este pescado contaminado.
10/08/13
DIARIO CRONICA DE COMODORO RIVADAVIA
