El informe final sobre la varadura del “Rena” señala errores y falta de supervisión (Nueva Zelanda)

El informe final sobre la varadura del “Rena” señala errores y falta de supervisión (Nueva Zelanda)

(FNM) El informe final sobre las causas y circunstancias de la varadura del portacontenedores MV “Rena” en el Arrecife Astrolabe, en aguas de Nueva Zelanda, acaecida en 2011, revela que los errores del capitán y tripulantes en el seguimiento de la derrota planeada, fallas en las prácticas de la navegación y en el cumplimiento de las obligaciones de la guardia de puente y la insuficiente supervisión por parte del armador sobre el sistema de seguridad del barco, llevaron a la varadura que subsecuentemente se convirtiera en el peor desastre marítimo en la historia del país.


(FNM) El informe final sobre las causas y circunstancias de la varadura del portacontenedores MV “Rena” en el Arrecife Astrolabe, en aguas de Nueva Zelanda, acaecida en 2011, revela que los errores del capitán y tripulantes en el seguimiento de la derrota planeada, fallas en las prácticas de la navegación y en el cumplimiento de las obligaciones de la guardia de puente y la insuficiente supervisión por parte del armador sobre el sistema de seguridad del barco, llevaron a la varadura que subsecuentemente se convirtiera en el peor desastre marítimo en la historia del país.

La Comisión de Investigación de Accidentes de Transporte de Nueva Zelanda dio a conocer el jueves 18 el muy esperado informe final sobre el incidente de octubre de 2011, en el que el MV “Rena” encalló en la Bahía de Plenty durante un viaje entre Napier y el puerto de Tauranga. El buque impactó el Arrecife Astrolabe casi a máxima velocidad, en las primeras horas del 5 de octubre y allí permaneció montado, rompiéndose lentamente, durante los meses siguientes. A raíz del accidente se derramaron alrededor de 200 toneladas de fuel oil pesado y se perdió una sustancial cantidad de contenedores con carga, que cayeron al mar.

De acuerdo con el informe final, el Segundo Oficial decidió desviarse de la derrota planeada –con autorización del Capitán- para evitar el efecto retardador de la corriente y acortar la distancia al puerto de destino, de modo de arribar al encuentro con el Práctico en el acceso al puerto de Tauranga a las 03:00h, horario límite para ingresar en función de la marea.

El ajuste de la derrota incluyó un cambio de rumbo que redujo la distancia próxima de pasaje por el norte del arrecife, de las dos millas previstas inicialmente a una milla. A fin de acortar camino, el segundo oficial “efectuó una serie de pequeños cambios de rumbo hacia el Arrecife Astrolabe”, y con ello terminó alterándolo 5 grados respecto de los 260º requeridos por la derrota. El informe sostiene que el rumbo ajustado, no consideraba ningún margen respecto de errores de compás o de derivas laterales, y como resultado el “Rena” se dirigió justo proa al Astrolabe. 

Carta que muestra la derrota planeada (línea llena), las posiciones ploteadas y las posiciones GPS obtenidas del registro de datos de derrota GPS.

A 01:52h, poco antes de la varadura, el capitán regresó al puente y conversó con el segundo oficial acerca de los detalles de preparación de la maniobra para recibir al Práctico. En ese momento el Capitán se hizo cargo del control del barco, “sin haber recibido prácticamente ninguna información sobre la posición del buque, su rumbo, ni los peligros para la navegación cercanos a considerar”, según reza el informe, que agrega “que durante el período del pasaje del control del barco, nadie estaba controlando la posición del buque”.

El “Rena” embistió el Arrecife Astrolabe a las 02:14h, navegando a 17 nudos de velocidad.

El informe de la Comisión de Investigación de Accidentes de Transporte concluye que la varadura del “Rena” no fue de modo alguno atribuible al mal funcionamiento de ninguna maquinaria ni equipo del buque, incluido el equipamiento de navegación de la unidad. Por el contrario, la varadura fue el exclusivo resultado del error humano, confirmándose lo que se sospechaba y que ya se había expresado en un informe preliminar presentado por la Comisión en marzo de 2012.

Tanto el Capitán como el Segundo Oficial ya habían sido sentenciados a una pena de siete meses de prisión, luego de ser declarados culpables de once cargos diferentes derivados del desastre, que incluyeron los de operar un barco de manera innecesariamente peligrosa, descargar sustancias tóxicas al mar, e  intentar deliberadamente alterar el curso de la justicia alterando documentos del buque después de la varadura.

La limpieza del sitio del naufragio continúa hasta la fecha, aun cuando es probable que algunos restos del “Rena” sean definitivamente abandonados en el arrecife. (Por Mike Schuler; gCaptain. Adaptado al español por NUESTROMAR).

24/12/14

 

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