Marineros de Harengus pararon la salida de un barco, porque la empresa les adeuda pagos de mareas anteriores. En Alpesca, les dieron vacaciones a 210 operarios y seguirá la reducción de la actividad de la flota.
Marineros de Harengus pararon la salida de un barco, porque la empresa les adeuda pagos de mareas anteriores. En Alpesca, les dieron vacaciones a 210 operarios y seguirá la reducción de la actividad de la flota.
Con grandes inconvenientes comerciales y financieros por cancelaciones en las ventas que ya estaban comprometidas, las empresas pesqueras de Puerto Madryn sufren el impacto de la crisis internacional. La situación se traslada a los trabajadores del sector, que en la mayoría de los casos ha visto sus ingresos reducidos.
Ayer comenzó un paro por 48 horas de marineros de Harengus; que reclaman el pago de deudas de la empresa por mareas anteriores. Ya pararon la salida de un barco e hicieron una presentación en la Subsecretaría de Trabajo, donde hoy a las 9.30 tendrán una reunión con representantes de la empresa.
“La situación ha llegado al límite en Harengus, porque ha contraído deudas de producción de un montón de viajes, saliendo a pescar con los adelantos de marea, pero no ha pagado los finales de marea”, explicó Horacio Tresa, en representación del grupo de trabajadores. “La empresa dice que no puede mantener a la gente y que ni siquiera tiene plata para pagarles los pasajes a los que se desembarcan; por eso la gente no se quiere desembarcar”.
La deuda con cada uno de los trabajadores es dispar ya que fueron otorgados algunos adelantos y en casos extremos soluciones parciales, explicaron los manifestantes, señalando que “hay gente que genera deuda desde hace cuatro cinco viajes, de un año atrás, es un monto importante”: hay casos de marineros que reclaman 60 mil pesos. En total, estiman el monto de la deuda en 3 millones de pesos; con unos 300 afectados.
En este contexto, aseguraron que ya pidieron auxilios momentáneos al gobierno provincial, pero hasta el momento no se concretaron. Sólo reciben dinero de la empresa cuando la misma logra concretar alguna venta; en un mercado internacional con precios deprimidos.
En baja
El panorama que trazan desde otra empresa –Alpesca-, muestra la magnitud de la crisis: se han cancelado muchas ventas y hay fuertes pedidos de reducciones de precios –que van del 20 al 30 por ciento-; lo que está generando fuertes aumentos de stocks nunca antes vistos. La empresa asegura que es imposible hacer esos descuentos, que sí terminan haciendo otros países productores-competidores que devaluaron sus monedas.
Para no parar la producción, Alpesca –igual que otras pesqueras- reclama financiamiento para seguir funcionando. Financiamiento que no les ha llegado del Gobierno Nacional (pese al anuncio de “80 millones para la pesca”) y tampoco de los bancos privados.
Mientras gestiona préstamos del Banco Nación, la empresa continúa reduciendo la actividad de la flota, parando barcos más allá de sus paradas biológicas. Y notificó al personal de planta con días de vacaciones pendientes (aproximadamente 210 operarios) que debía tomarlas en marzo.
Además, está analizando si aún es negocio pescar langostino (tras el derrumbe de su precio internacional), con una alta posibilidad de no salir a pescarlo este año ó de usar sólo el 20 por ciento de su flota.
05/03/09
DIARIO EL CHUBUT
