El hielo amenaza con inmovilizar a buque ballenero japonés

Según informaron ayer activistas contrarios a la caza de ballena, el hielo amenaza con atrapar al averiado buque ballenero japonés a la deriva en la Antártida, elevando la preocupación por la posibilidad de un derrame de combustible, en cercanías de una colonia de pingüinos.

Según informaron ayer activistas contrarios a la caza de ballena, el hielo amenaza con atrapar al averiado buque ballenero japonés a la deriva en la Antártida, elevando la preocupación por la posibilidad de un derrame de combustible, en cercanías de una colonia de pingüinos.

El “NISSHIN MARU”, de 8.000 toneladas, es el buque insignia de la flota ballenera japonesa, y ha quedado fuera de servicio luego de un incendio desatado a bordo el martes de la semana pasada. El incidente produjo la muerte de un tripulante, y disparó temores respecto de un posible derrame de combustible o productos químicos sobre uno de los últimos mares limpios del mundo.

Los japoneses han rechazado un ofrecimiento de Greenpeace para remolcar al buque a puerto a efectos de intentar una reparación, pero los activistas – que están monitoreando el rápido movimiento de masas de hielo-, les advirtieron que se les está agotando el tiempo.

Según lo informado por una portavoz de Greenpeace en la zona, “hay un extenso campo de hielo hacia el este, y si se produjera un cambio en el viento, podría dirigirse hacia el buque y atraparlo contra el continente”.

Greenpeace se convirtió en un aliado temporario de los japoneses, a raíz de la preocupación por el posible derrame de las más de 1.000 toneladas de combustible a bordo, que podrían afectar a una de las más numerosas colonias de pingüinos Adelaida, ubicada a 177 kilómetros del buque.

Helicópteros Scout del  buque “ESPERANZA” de Greenpeace, dijeron que el pack de hielo se está cerrando unos cinco kilómetros por día, mientras que el “NISSHIN MARU” derivó unos 48 kilómetros hacia el norte durante la noche.

Según lo informado por un vocero de la administración marítima neozelandesa, la tripulación del ballenero ha logrado arrancar un generador, con lo que pudo recuperar la provisión de energía y calefacción. Sin embargo, no ha sido posible poner en marcha los motores propulsores, y el buque permanece abarloado a otros dos balleneros.

El funcionario agregó que la preocupación y deseo de la autoridad neozelandesa es que el buque se mueva hacia el norte lo antes posible.

Y mientras los japoneses continúan sus esfuerzos por mover al ballenero, un buque perteneciente a la ONG Sea Shepherd Conservation Society que se vio involucrado en una colisión con la flota  ballenera japonesa, era esperado en Melbourne, donde la tripulación de activistas enfrentará los interrogatorios de la policía australiana. La ONG pidió al público que se acercara al puerto para recibir al “ROBERT HUNTER”, y  dar la bienvenida a su tripulación comprometida con “salvar a las ballenas”.

Los conservacionistas dijeron que el “ROBERT HUNTER”, junto con el “FARLEY MOWAT” – también perteneciente a la mencionada ONG – han salvado a dos manadas de ballenas de ser cazadas como parte del “plan de investigación” diseñado por los japoneses y que preveía la captura de 954 animales.

El gobierno japonés, negó las noticias y acusaciones provenientes del gobierno neocelandés, en el sentido de que existe una amenaza de polución desde el “NISSHIN MARU”, y las ha calificado de “malintencionadas”. Los japoneses afirman que la caza anual de ballenas tiene fines científicos y rechazan las acusaciones sobre un eventual incumplimiento de la prohibición de caza comercial de ballenas impuesta por la Comisión Ballenera Internacional en 1986.

(Fuentes: REUTERS, The Standard; 20/02/07)

20/02/07
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Traducción de NUESTROMAR

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